
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Si hay una persona que haya fungido, verdaderamente, como estratega en las conversaciones de paz con las Farc, incluso desde su etapa exploratoria, ha sido Sergio Jaramillo, hasta ayer alto comisionado de Paz. Un hombre al que ningún oráculo político le apuntó para predecir su salida del Gobierno y menos aún en un momento tan trascendental como este. Sin embargo, en palabras del presidente Juan Manuel Santos, “Sergio Jaramillo ha decidido escoger esta fecha tan importante y llena de simbolismo para decirme que quiere hacer un alto en el camino y retirarse como comisionado de Paz”.
La fecha a la que se refiere el jefe de Estado, por supuesto, tiene que ver con la primera entrega del listado de los bienes de las Farc, pues a pesar de que el plazo final para la entrega de dicha lista se cumple en dos semanas, la Misión Especial de Naciones Unidas recibió de manos de la guerrilla un inventario inicial de lo que ellas llaman “economía de guerra”. La noticia la dio a conocer, justamente, Jaramillo, quien detalló que el listado fue entregado este fin de semana. Advirtió, sin embargo, que las Farc tienen hasta el 15 de agosto para entregar el consolidado de bienes destinado al fondo fiduciario con el que se reparará a las víctimas y se subvencionará el proceso de reintegración de quienes dejaron las armas.
“Eso quiere decir que comenzó el fin de las zonas veredales, es decir, el fin de la guerra”, dijo ayer el presidente Santos, tras el anuncio de la salida del cargo de Sergio Jaramillo, quien, luego de un período de vacaciones, viajará hasta Bruselas para convertirse en el nuevo embajador de Colombia no sólo ante el Gobierno de Bélgica, sino que también ejercerá la representación del país ante la Unión Europea. “Y va a haber un enroque. Rodrigo Rivera Salazar, actual embajador en Bruselas y quien fue mi primer ministro de Defensa, pasará a ser alto comisionado de Paz, para seguir adelante con todo este proceso”, añadió Santos. Mientras tanto, la abogada Mónica Cifuentes, asesora jurídica del Acuerdo Final y arquitecta “tras bambalinas” de la Jurisdicción Especial de Paz, quedará en cargada de la Oficina del Alto Comisionado. De hecho, regresó a su antiguo cargo luego de participar en la terna para la Fiscalía General de la Nación.
Al tiempo que esto ocurre, las Naciones Unidas dieron inicio al proceso de extracción de los contenedores con las armas que dejó la insurgencia en dos de las 26 zonas veredales. Se trata del armamento dispuesto en Monterredondo (Cauca) y Betania (Nariño). “Los sucesivos procesos de extracción serán informados con posterioridad a su ejecución, por motivos de seguridad de las zonas y de los equipos humanos que participan en estas actividades”, señaló un comunicado revelado ayer por la Misión de la ONU que tiene a su cargo vigilar que dicho proceso se complete. Así, pues, para varios sectores políticos, Jaramillo se va del cargo con la satisfacción de haber completado una de las más complejas tareas desde que se anunciaron los diálogos formales con las Farc, en Oslo (Noruega): el de ser negociador de paz ante la guerrilla más grande de Colombia. De hecho, Humberto de la Calle, quien también fungió como plenipotenciario en La Habana, señaló que “Colombia le debe mucho a Sergio Jaramillo. Ha cumplido su tarea con creces. ¡Suerte, Sergio!”.
¿Quién es Rodrigo Rivera?
Luego de su paso por el Congreso desde el liberalismo, en el ala “antisamperista”, se convirtió en el primer ministro de Defensa de Santos. Pero antes de llegar a ese cargo asumió roles desde orillas distintas: en 2006 lanzó su precandidatura presidencial para hacerle oposición al expresidente Álvaro Uribe. Dos años más tarde salió en defensa del referendo reeleccionista del exmandatario, pero al hundirse la propuesta, se convirtió en el gerente político de la campaña de Santos, en 2010.