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Jhiansi Rocha Arroyo, de 16 años, viaja todas las mañanas desde su casa en la vereda El Patacón hasta su colegio en El Encanto, donde cursa noveno grado. Todos los días sale de su casa a las cinco de la mañana para llegar a las clases que empiezan a las seis, a medida que camina se encuentra con otros niños, unos 15 en total, que van para el único colegio de la zona que tiene bachillerato. Aunque usan trochas y desvíos, el recorrido les toma casi una hora.
La hermana de Jhiansi tiene 10 años y está en cuarto grado. Todavía estudia en la escuela cercana a la casa, pero en dos años tendrá que caminar las mismas trochas que su hermana para llegar a la Institución Educativa Villa Nelly. Jhiansi quiere ser docente de educación física.
Luisa Sepúlveda tiene 15 años y está en décimo. Viaja todos los días entre su casa en Guapa León y el colegio de la vereda Barranquillita en un bus que dispuso la Gobernación de Antioquia para transportar los niños. El problema es que el colegio tiene 400 estudiantes y el bus sólo tiene 40 cupos.
Mi Bici
Facilitar el desplazamiento entre la casa y el colegio a niños que viven en zonas apartadas del país es la misión del proyecto Mi Bici Postobón, que desde el año pasado viene entregando bicicletas en alianza con la fundación World Bicycle Relief (WBR) y que prevé beneficiar a 1.700 niños cada año. Tanto Jhiansi como Luisa recibieron el 25 de febrero bicicletas diseñadas especialmente para movilizarse por terrenos accidentados y agrestes. El proyecto pretende que la bicicleta se convierta en una herramienta de desarrollo y empoderamiento cultural y económico para estos niños.