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Un año tuvo que pasar para que el sistema de salud le brindara atención médica a Yarlenis Bermejo, una mujer quemada con ácido por su expareja sentimental, Uberlando Rojas, tras decidir separase de él y acabar con nueve años de convivencia. La joven sufrió quemaduras en el 59% de su cuerpo y su rostro, su cuello, su tórax y sus extremidades resultaron gravemente afectadas.
La víctima, quien vive en la capital del Atlántico, no solo tuvo que padecer los dolores físicos, debió también emprender una larga batalla jurídica contra su EPS que no le suministraba los medicamentos necesarios y le retrasaba las cirugías reconstructivas. Aunque los exámenes médicos indicaban que la joven necesitaba el tratamiento y se expidió una orden de cirugía, el procedimiento no se pudo efectuar porque faltaba una matriz dérmica sintética integral.
Con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, la mujer logró vía tutela que se le reconociera sus derechos fundamentales. En el fallo, el Juzgado Segundo Penal Municipal para Adolescentes con Función de Control de Garantías de Barranquilla ordenó a la EPS el suministro de los elementos durante las 48 horas posteriores a la notificación.
En la decisión judicial, el juez protegió los derechos a la salud, seguridad social y vida digna, al considerar que la paciente padece una patología grave que puede poner en riesgo su vida.
En Colombia, quienes sean hallados responsables de ataques con agentes químicos, ácidos o sustancias similares deberán pagar hasta 360 meses de prisión. Así quedó establecido en la recién promulgada ley Natalia Ponce de León, con la cual se tipifica como delito autónomo dicha conducta.
Este domingo una menor de 15 años fue atacada con ácido mientras salía de un hospital en Neiva (Huila). La joven fue trasladada al Hospital Simón Bolívar de Bogotá y presentad quemaduras en el 19% de su cuerpo.