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Así lo señala Efraín Galeano, presidente de la Corporación de Transportes Urbanos de Medellín (CTU), quien asegura que cada uno de los 130 vehículos que ruedan en la noche arroja pérdidas aproximadas de 120 mil pesos diarios.
Por su parte, Juan Fernando Franco, subsecretario técnico de la Secretaría de Tránsito de Medellín, responde que es muy poco tiempo para que los ciudadanos asimilen la medida y es claro que la rentabilidad para los transportadores no será igual a la que tienen durante el día. Según Franco, el decreto debe cumplirse en su totalidad y debido a que se han presentado algunas irregularidades en el servicio, se empezarán a tomar medidas de sanción contra los conductores que no estén cumpliendo con los horarios establecidos. La seguridad es otro de los factores que preocupan a las empresas transportadoras. Según algunos conductores, debido al poco flujo nocturno se han presentado intentos de agresión por grupos al margen de la ley, desviando algunos vehículos de sus rutas, utilizándolas para su movilización. Así lo afirma Efraín Galeano, quien además pide a la Alcaldía reformular el decreto e incorporar el metro de Medellín en la medida.
Mientras los transportadores piden que el período de prueba de seis meses pactado inicialmente se reduzca a la mitad, la Alcaldía indica que el decreto está vigente y es de obligatorio cumplimiento hasta que culmine la fecha. “Es una medida que a la larga va a representar grandes cambios para Medellín”, afirma Juan Fernando Franco. Por el momento, en lo único en que coinciden la Alcaldía y el gremio de transportadores es en la necesidad de incorporar nuevos servicios a la oferta nocturna.