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Sobre los hechos que rodearon la muerte de una menor embarazada de 14 años en el municipio de Cáceres, Antioquia, son varias las versiones. Lo único que se sabe con exactitud es que fue a causa de un impacto de bala perpetrado por un militar que integraba una operación en contra de un líder del Clan Úsuga. Al respecto habló general Jorge Salgado, comandante de la Séptima División del Ejército, quien admitió que se trató de un error, no obstante indicó que el soldado actuó en legítima defensa.
Según las primeras versiones, los hechos ocurrieron en la noche del sábado cuando la menor, identificada como Melisa Espitia Maso, se aprestaba a celebrar su cumpleaños con sus familiares en una discoteca; fue entonces cuando un grupo de 18 soldados irrumpieron en el lugar, en confusos hechos se produjeron cerca de tres disparos y la niña falleció.
Salgado explica que la unidad se encontraba en un operativo en busca de capturar a alias ‘El Burro’ líder del Clan Úsuga. “La unidad identifica al ‘burro’ y este hombre, en medio de la oscuridad, manda la mano al pantalón. Entonces ellos (los soldados) piensan que los van a atacar, se asustaron, se sintieron amenazadoshay dos disparos y lamentablemente estas son las consecuencias”, narró el general en entrevista con Blu Radio, argumentando que, si bien hubo una confusión, los disparos no fueron más que legítima defensa, que “es que cuando usted siente que lo van a atacar y se defiende”.
Explica el general que el operativo no permitió finalmente la captura del alias ‘El Burro’ pues en medio del revuelo de la gente, a causa de los disparos, el hombre logró escapar. Además, al preguntársele si los militares vieron el arma con la que se sintieron amenazados, señaló que “hasta el momento reconocemos que no hubo una agresión real, no vimos el arma, el policía dispara ante la tentación de ver que podría resultar amenazado”.
Datos confusos
Aunque el Ejército ha admitido que hubo una confusión por parte de los hombres que lideraban el operativo, son muchos los datos cruzados entre la versión del General Salgado y el alcalde de Cáceres, José Mercedes Berrío.
Mientras Berrio indica que los hechos se produjeron cerca de las 11 p.m., el militar asegura que fueron en la madrugada, alrededor de las 3 a.m. El alcalde indica, además, que la niña se encontraba en el establecimiento porque iba a comer helado, para poco después dirigirse a otra reunión. “Aquí a muchos lugares se les llama discoteca, cualquier lugar donde vendan soda, o algo así se le llama discoteca”, explicó.
Sobre cuántas personas se encontraban en el establecimiento también rondan dudas. Según manifestó Berrrío, el padre de la niña indica que solo había una mesa ocupada por cuatro personas en el lugar, por lo que no había lugar para confusiones. Mientras tanto el general Salgado afirma que al menos 30 personas se encontraban en el lugar.
Lo cierto es que será la Fiscalía quien investigará los confusos hechos. “Estamos disponibles y transparentes para este proceso”, asegura el Ejército.