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Un artefacto explosivo le quitó la pierna derecha al patrullero Uriel Andrés Rincón Muñetón, de 26 años. Los cirujanos que lo atendieron el miércoles a las 2:45 de la tarde debieron amputarlo al notar la profunda herida que tenía arriba de la rodilla.
Minutos antes, el uniformado, integrante del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía Metropolitana de Medellín, hacía parte del grupo que acudió a la Ciudadela de la Universidad de Antioquia a controlar los disturbios que habían comenzado a la 1:00 de la tarde, cuando encapuchados protestaban, entre otras razones, por la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio.
La familia del patrullero no quiso hablar con los medios. Sin embargo, el general Yesid Vásquez, comandante de la Policía, dijo que su labor, durante siete años en el Esmad, ha sido intachable. Rincón es padre de una niña de tres años y un niño de dos.
No se sabe con certeza cómo ocurrió la explosión que ahora tiene al patrullero en la IPS Universitaria Clínica León XIII. La Policía asegura que el artefacto no habría sido una papa explosiva, sino un elemento que estaba en el piso, como una especie de mina antipersonal, y que explotó cuando el uniformado la pisó.
“Podría tratarse de una trampa explosiva, porque se encontró deterioro de la vegetación, además del cráter de la detonación”, dijo el coronel Ramiro Riveros, comandante operativo de la Policía Metropolitana. Los petardos, dijo, contenían vidrio, puntillas y canecas de vidrio.
Pese a que algunas personas expresaron por redes sociales que el uniformado se habría disparado, el cirujano León Jairo Montaño le dijo a El Espectador que la herida fue causada por onda explosiva y que por ello hay riesgo de infección. El patrullero debe permanecer hospitalizado, tal vez, una semana más.
Alberto Uribe Correa, rector de la Universidad de Antioquia, expresó que lo ocurrido no fue generado por una organización académica. Sergio Fajardo, gobernador de Antioquia, dijo que “la fuerza pública ingresará a la universidad siempre que se amenace la integridad de las personas, pero respetando los derechos humanos”.
La Policía afirmó que los encapuchados impidieron la entrada de una ambulancia a la universidad y que, finalmente, el vehículo logró entrar y salir gracias a la intervención de funcionarios del Ministerio Público.
Lo del miércoles en la U. de A. es lo más grave ocurrido allí este año. Sin embargo, hace parte de una cadena de crisis desde 1921.