
La Luna ha sido siempre un regente para la vida de los humanos. La agricultura, las fiestas y creencias de las culturas se crearon al rastrear su movimiento y ha sido desde siempre tan adorada que la han tomado como diosa. No es para menos, el cielo siempre ha sido el primer reloj para manejar todas las actividades, y sobre este se montó el sistema del tiempo, el cual fue combinado con el movimiento del Sol.
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Uno de los rastros más claros es el de Stone Henge. Se dice que fue construido por Druidas, y aunque no existe 100% de certeza sobre esta apreciación, lo que sí se conoce es que servía como observatorio, herramienta de precisión y espacio de lo mítico y lo científico. Se convirtió en legado por miles de años.
Este mes será especial, comenzando porque el día 13 habrá una energía mística, pues el número 13 es el de la totalidad pero además porque la Luna cambiará. Entrará en escorpión y esto permitirá que podamos transmutar todo lo que queremos dejar atrás.
Para lograrlo, toma un papel, escribe todos tus miedos y lo que no te gusta. Cuando lo tengas listo, quémalo fuera de tu casa, al aire libre hacía las seis de la tarde para aprovechar el cambio de Luna. Al verlo desaparecer piensa en que estás dejando atrás todo lo que no quieres que te acompañe más en tu vida.
Luego, al regresar a tu casa, realiza un baño con yerbabuena y luego miel. Deja que seque en tu cuerpo y purifícate.
Por otro lado, el 20 de enero se renovara la energía. La Luna nueva traerá regeneración y capacidad de activar lo que quieres. Dibuja un símbolo, o los que necesites, que representen tus sueños, cuando lo tengas listo, ubícalo cerca de una ventana y sobre ellos un cristal de Citrino para que energices todos los días el crecimiento y la apertura de tus nuevos proyectos.
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