
La Luna siempre ha estado relacionada con la abundancia, la profundidad y la agricultura. Cuando llega a su fase Llena es magnética, por lo tanto, maravillosa para conectarnos con el rayo de la abundancia.
¿Cómo lograrlo?
Necesitas un cristal de Citrino, pétalos de flores de diferentes clases, un recipiente de vidrio y agua pura.
Debes ubicar el agua, los pétalos y el cristal en el recipiente de vidrio, dejarlo actuar toda la noche a la luz de la luna ya la mañana siguiente, sacar el cristal que puedes llevar contigo o ubicarlo en la mesita de noche. El resto del contenido debes usarlo para rociar tu cuerpo del cuello hacia abajo, de esta manera, activarás todo lo que quieres que exista en tu vida.
Luego respirar profundamente varias veces para centrar la energía, visualizar lo que quieres crear, entregarle al universo todo y soltarlo. Deja secar en tu cuerpo el contenido del recipiente y retira las hojitas de los pétalos al momento en que se seque. Este ritual puedes hacerlo durante varios días.
También puedes usar una piedra acorde a tu signo.
Leo, Sagitario y Aries: cristal de Citrino.
Cáncer: Piedra Luna.
Piscis y Escorpión: cristal de Serpentina.
Libra, Acuario y Géminis: Sodalita.
Tauro, Virgo y Capricornio: Turmalina Sandia o Cuncita.
Por otro lado, el 18 de febrero debes sacar tiempo de tu agenda para ti. Es importante que dediques una hora, o si puede la tarde completa en consentirte haciendo meditación, algún trabajo de introyección, comiendo lo que más te gusta, ver alguna película, transmutando así la energía de la Luna negra que predominará ese día.
El 20 o 21 podrás sentir un poco de ansiedad, la energía se pondrá más rápida. Es recomendable para esos días que uses tu cristal sobre el pecho y lo lleves siempre contigo.
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