
Para tal fin dos componentes son importantes: el primero es el protector para reproductor y el segundo, unos audífonos especiales para poder escuchar bajo el agua y que se adaptan de manera precisa a nuestras orejas, esto con el fin de que el movimiento no los vaya a soltar.
Con el Amphibx para iPod Touch, por ejemplo nos podemos sumergir hasta 3.6 metros de profundidad sin que nada le pase a la voz de Andrés Cepeda, ni a los lamentos de Dave Matthews. Además, podemos seguir teniendo el control del iPod ya que la cubierta que lo hace resistente al agua permite manejar normalmente su pantalla táctil.