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Ángela Patricia Janiot: “Espero que esta edición termine en manos de muchos hombres”

Una editorial muy especial. 

Por Ángela Patricia Janiot
18 de noviembre de 2015
Ángela Patricia Janiot: “Espero que esta edición termine en manos de muchos hombres”

Les quisimos hablar a las mujeres, pero yo espero que esta edición especial de CROMOS también termine en las manos de muchos hombres de Colombia.  

Los necesitamos a ellos para que se abran los espacios de diálogo y de entendimiento. Para que nos escuchen. Para que cumplan la palabra empeñada e interactuemos en medio del respeto mutuo. Tenemos mucho para decirles pero, sobre todo, para mostrarles porque a las mujeres nos gusta que nuestro trabajo y nuestros logros hablen por nosotras.

A lo mejor aparte de hacer, es hora de exigir más. Empecemos por exigir más ética, más compromiso, más espiritualidad, más independencia, más libertad, una mayor transparencia, más disciplina y, por supuesto, más bondad y confianza: a los políticos, a los empresarios, a los jueces, a los policías, a los profesores, a los médicos, a los amigos, a los compañeros, a los maridos, a los hermanos, a nuestros padres, a los hijos.

Ellas ya lo están haciendo. El desafío es parte de su esencia; parecen santandereanas. Los relatos que encontrarán son inspiradores. A mí me conmovieron. Los encarnan mujeres de mucho valor, que se han ganado un espacio importante en la sociedad por su coraje, tenacidad y convicción.

Ellas, Elisabeth Ungar, Elsa Lucía Arango y Piedad Bonnett, Nubia Muñoz, Claudia Mejía Duque, Carmen Larrazábal, Alexandra Ladino y Nora Lozza, representan lo mejor que deberíamos ser en diferentes campos. Y a la vez son un reflejo de esos aspectos de la vida que me inquietan.  

Les pedimos que compartieran parte de sus triunfos y sabiduría, y que nos dieran herramientas para ser mejores, y para pedir que los demás también lo sean. Nos contaron cómo buscar apoyo, recursos, ayuda; cómo aprender de sus lecciones y de su legado e incluso, nos hablaron de cómo lidiar con el dolor y sospechar de lo desconocido.

 Estas mujeres no son sumisas, saben lo que quieren. Lo están logrando. Encontraron el propósito en sus vidas, se hacen respetar; les sobra el compromiso y la determinación para dejar huella. Su ambición no las ha divorciado de la honestidad o de las circunstancias que, a veces, nos dicen que no lo podemos tener todo en la vida. Estas mujeres con los pies en la tierra tienen como norte la solidaridad y la búsqueda del bien común en una Colombia que añoramos menos desigual, más ética y transparente, más innovadora, que progresa con la creación de empleo y la eficacia de sus instituciones; pero, sobre todo, una Colombia más unida en la familia”.

Posdata. Querido CROMOS: ¡muchas gracias por la magnífica invitación! ¿Cuándo la repetimos?

 

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