
La sonrisa es la mejor ‘tarjeta de presentación’ de las personas ante la sociedad, y una sonrisa blanca siempre produce una mejor impresión y cautiva en cualquier lugar; convirtiendo al blanqueamiento dental en la mejor opción para lograr una sonrisa atractiva. Actualmente se conocen diferentes estilos entre digitales, análogos y caseros para realizar este procedimiento, que sin el debido cuidado pueden ocasionar lesiones a los dientes y encías.
El blanqueamiento dental, logra reducir varios tonos de color en los dientes dejándolos más blancos y brillantes; sin embargo hay quienes acuden a métodos que no son confiables y causan efectos negativos en el esmalte del diente.
“El blanqueamiento dental es un proceso que al ser controlado por un profesional no es doloroso y no produce sensibilidad, situación que sí se puede presentar con procedimientos caseros o por personas que desconocen el tema. De allí la importancia de acudir a centros especializados y certificados en este tratamiento”, asegura el odontólogo Christian Salazar.
El especialista resalta la efectividad de este tratamiento al ser supervisado por un profesional, y los hábitos de higiene adecuados por parte del paciente. Menciona también los avances en el procedimiento, donde ya no es necesario el uso de lámparas (láser o led). Con la aplicación de geles de peróxido el paciente obtiene resultados exitosos.
Si ya decidiste realizarte un blanqueamiento dental o te encuentras en ese proceso, el doctor Salazar tiene una serie de recomendaciones para que sea una buena experiencia:
Primero asegúrate de encontrarte en manos expertas, una vez segura, cerciórate que el producto a utilizar es un producto confiable, que cuenta con la debida regulación sanitaria, para que el diente no sufra daños a futuro. De esta forma el resultado será el deseado.
En relación a los remedios caseros que existen para blanquear los dientes, el expero afirma que no son confiables y pueden causar efectos negativos en el esmalte del diente, produciendo un deterioro en la salud del diente y la encía.
Fotos: Cortesía