
Las vacaciones son el momento ideal para relajarse y alejarse de la rutina. Las dietas no están entre los planes y por eso, los excesos están a la orden del día. Dulces, postres, comidas rápidas, licor y frituras son los pecados más frecuentes cuando descansamos. Pero, que pasa cuando llega la hora de estar en casa, de alistarnos para volver a la oficina y ¿la ropa nos queda más ajustada? Hora de poner en marcha estos consejos:
– Toma té verde e infusiones de hierbas.
– Entre comidas evita los pasabocas de paquete. Prepara gelatinas light en casa, consume frutas frescas, yogures descremados, barras de cereal y frutos secos.
– Evita las bebidas azucaradas y gaseosas.
– Retoma hábitos alimenticios saludables. Desayuna con cereales y fruta. Toma sopas y aumenta la porción de ensalada. Las comidas frescas te ayudarán a sentirse liviana de manera progresiva.
– Inicia lo más pronto posible una rutina de ejercicios. Inscríbete en el gimnasio o camina. Es posible que te cueste trabajo y por eso no debe excederte. Comienza con intervalos cortos y ve aumentándolos progresivamente.
– También puedes experimentar nuevas actividades. Yoga, pilates, danza o prácticas de lucha como el kick box son ideales para motivarse. Es importante hacerte un chequeo médico de rutina antes de retomar la actividad física.
– Consume mucha agua, evita las bebidas oscuras y estar sentada por largas horas.
– Evita los ascensores y usa las escaleras.
– Si tiene posibilidad, ayúdate con el uso de baños turcos y saunas. Son ideales para aumentar la temperatura corporal, facilitar la transpiración y la eliminación de toxinas.
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