
1. Aumenta la autoestima. En esta edad los vacíos son mucho más notorios, por lo que tener una mascota requiere de cuidados lo que genera un grado de ocupación mental elevada y a su vez un aprovechamiento de tiempo y calidad.
2. Disminuye la tensión y el estrés. En las personas mayores está comprobado que la cercanía a cualquier mascota, disminuye los niveles de ansiedad, ante una notica de cualquier índole están más preparados psicológicamente, ya que en ellas encuentran apoyo, compañía y seguridad.
3. Aumenta el factor social. Cuando se adquiere una mascota, las relaciones con las personas se afianzan, por lo que los paseos al parque o una simple caminata hacen que los dueños de otras mascotas evidencien sus intereses con los adultos mayores. Se convierte así en un agente de motivación diaria para darle continuidad a las rutinas y por qué no para departir luego sin mascotas.
4. Estimulan la salud. La actividad física que se realiza con las mascotas, demuestra que en tanto se esté activo los grados de depresión y soledad disminuyen de manera notoria. Mejora el funcionamiento cardiovascular, evita fracturas de cadera, mantiene los ligamentos y tendones fuertes y a su vez, brindan efectos positivos en sus emociones y en su forma de llevar la vida.
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