¿Demasiado gorda para trotar? Nunca, dice una corredora de la maratón de Nueva York

Un médico dijo a la inglesa Julie Creffield que era demasiado gorda para correr una maratón. Dos semanas después probó a todos que estaban equivocados, se convirtió en ejemplo para muchas mujeres corredoras y este domingo festejará sus 40 años trotando 42,195 kilómetros.

Por Laura Bonilla – AFP
03 de noviembre de 2018
Julie Creffield, from London, poses for a photo in Central Park on November 2, 2018 in New York. - Creffield, creator of the blog Too Fat to Run, plans to run in the NYC Marathon scheduled for November 4, 2018 in New York. Six years ago, a doctor told Londoner Julie Creffield that she was too fat to run a marathon. She had none of it, and proved him wrong. On Sunday, the 40-year-old mother of one will be taking part in her fourth marathon -- in New York -- "a dream come true." (Photo by Don EMMERT / AFP) / TOGO WITH STORY by Laura BONILLA Too fat to run? Never, says Briton in NY marathon
Fotografía por: DON EMMERT
Don Emmert / AFP
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Foto: AFP - DON EMMERT

Julie Creffield cuenta que en realidad todo comenzó en 2010, cuando corrió una pequeña carrera y llegó última.

«Al llegar a la meta, ya la habían retirado y todo el mundo se había ido a casa (…) Me sentí tan avergonzada que pensé que quizás no debía correr más», dice esta londinense a la AFP.

«Ahí fue cuando comencé a escribir el blog ‘Demasiado gorda para correr’ (Too fat to run)» y dos años después, inspirada por los Juegos Olímpicos de Londres de 2012, corrió en su ciudad su primera maratón. 

– Atleta de talla grande –

Además de maratones, «he corrido unas 30 medias maratones, ultramaratones, triatlones, todo lo que me desafíe», dice Creffield, que lleva su pelo rubio recogido en una cola de caballo.

«Para mí, se trata de inspirar a mujeres de todas las formas y tamaños para que hagan el intento de correr», dice esta corredora de talla 18 (50 en Europa y Latinoamérica), que no sabe cuánto pesa porque no se sube a la balanza.

«Las corredoras de talla grande no somos muy visibles en el mundo de la corrida; cuando se piensa en corredores, se piensa en alto, delgado y rápido», lamenta en un Central Park de otoñal follaje, donde el domingo espera llegar a la meta junto a más de otros 50.000 corredores.

Pero afirma que las personas corren por diferentes razones, no solo para perder peso o estar en forma, sino por salud mental, o para socializar o tener un poco de tiempo para ellas mismas.

A Creffield recorrer los cinco distritos de la mayor ciudad de Estados Unidos le llevará más que el promedio en esta carrera, que es de cuatro horas y 35 minutos. El año pasado, el ganador fue el keniano Geoffrey Kamworor con un tiempo de 2h10’53».

Calcula que su tiempo será de entre seis horas y media y siete horas y media. Correrá todo lo que pueda, unos 27 km, y luego intercalará corrida y caminata.

El cuerpo de esta madre de una niña de cinco años ha cambiado con la corrida, pero su talla es la misma.

– Acoso e insultos –

Aunque ha sufrido acoso y soportado insultos por correr, nada la amilana, y asegura que poco a poco, las cosas están cambiando.

«Me han lanzado objetos desde las ventanas de coches cuando entreno, muchas veces me molestan, no puedo ni siquiera repetir algunas cosas que me dicen, en general son niños u hombres adultos», cuenta.

A veces, la gente asume que porque tiene sobrepeso, es una nueva corredora, y le gritan cosas para alentarla que en realidad no la ayudan, como «¡Es cada vez mas fácil!».

«¡Pues no, no es cada vez más fácil!», se queja Creffield. «Hace 15 años que corro, y este es mi ritmo».

«Tantas mujeres son juzgadas por su apariencia, pero hay tantas cosas más que nos definen como mujeres», afirma. 

Aunque una minoría asegura que las maratones deben estar reservadas a los corredores de élite, los que apoyan su democratización son mayoría.

«Nuestra misión es ayudar e inspirar a las personas a través de la corrida, sin importar su edad o habilidad. Todos son bienvenidos», dijo a la AFP Chris Weiller, portavoz de New York Road Runners, que organiza la maratón.

Creffield afirma que aún hay en muchas carreras pequeños detalles que discriminan, como cuando no hay camisetas de la talla adecuada para personas con sobrepeso.

 

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