
Este invento -que revela no sólo las ansias de poder sino la pereza del televidente- ha sido complementado por una gran carga de lujo incorporada en el Gold RC1 Remote Control, de la compañía Lantic System Delivers. Sin pudor frente a la crisis, la empresa armó este control remoto en oro puro y le incorporó una limitada cantidad de botones desde los que se puede controlar la tele (con todo y DVD), la música, el correo electrónico, internet, alarmas antirrobo, aire acondicionado, luces y hasta las cortinas. Poder, pereza y lujo en un control remoto disfrazado de tejo y cuyo valor es de US$55.000.