
El paludismo es una enfermedad causada por parásitos del género Plasmodium, que se transmiten al ser humano a través de la picadura del mosquito Anopheles.
Durante el 2015 según cifras de la OMS, se registraron 212 millones de casos que ocasionaron la muerte de 429.000 personas, la mayoría proveniente del África subsahariana, aunque también se vieron víctimas en Latinoamérica, Oriente Medio y Asia Sudoriental. “La transmisión también depende de condiciones climáticas que pueden modificar el número y la supervivencia de los mosquitos, como el régimen de lluvias, la temperatura y la humedad. En muchos lugares la transmisión es estacional y alcanza su máxima intensidad durante la estación lluviosa e inmediatamente después” advierte el organismo en su página web.
En una persona no inmune, los síntomas se empiezan a presentar entre los 10 o 15 días siguientes a la picadura, con fiebre, vómito, dolor de cabeza y escalofríos. Sin embargo, estos síntomas pueden ser leves, lo que en ocasiones dificulta el diagnóstico de la enfermedad: “La OMS recomienda, antes de administrar el tratamiento, la confirmación del diagnóstico con métodos parasitológicos (ya sean pruebas de microscopía o de diagnóstico rápido), cuyos resultados pueden obtenerse en 30 minutos o incluso menos. La prescripción de un tratamiento basada únicamente en la sintomatología debe reservarse para aquellos casos en los que no sea posible hacer un diagnóstico parasitológico”.
Los lactantes, pacientes con VIH/SIDA, las mujeres embarazadas, los viajeros y los grupos de población itinerante son los más propensos a contraer la enfermedad. Pero, en las zonas de alto riesgo, los más expuestos a contraerla y fallecer son los niños menores de 5 años, los cuales representan casi el 70% de las muertes por paludismo.
Aunque entre 2010 y 2015, la incidencia de la infección se redujo en un 21% a escala mundial, y en un 29% la tasa de mortalidad -gracias a los esfuerzos a nivel mundial realizados en materia de prevención y tratamiento-, el paludismo sigue matando a 400.000 personas al año.Por esto, el mensaje de la OMS para el Día Mundial del Paludismo 2017 es “Acabemos con el paludismo para siempre” el cual, hace énfasis en la prevención como estrategia para reducir los daños causados por la enfermedad.
Prevenir la enfermedad desde casa
Lo primero es evitar la picadura del mosquito transmisor, para esto, debemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
1. No permitas la acumulación de agua en recipientes naturales o artificiales como tanques, llantas, floreros, macetas, ya que estos se pueden convertir en criaderos.
2. Utiliza ropa que cubra la mayor parte de tu cuerpo, sobre todo si te encuentras en zonas tropicales o de clímax muy húmedos.
3. Utiliza barreras físicas como mosquiteros o toldillos en las ventanas.
4. Utiliza repelente de insectos.
5. Si la persona ya esta infectada, se debe evitar su contacto con los mosquitos hasta que ceda la fiebre.
6. Procura mantener puertas y ventanas cerradas especialmente en la noche, donde los mosquitos tienen mayor actividad.
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