
Nos encontramos con Iván Triana en el barrio El Tunal, al sur de Bogotá, para que nos llevara a la vereda Quiba Guabal, en Ciudad Bolívar, donde está su fundación Biblioseo. Después de casi media hora de camino llegamos a la falda de una montaña y empezamos a subir por una carretera destapada. Mientras dejábamos atrás los altos edificios y la polución de la gran ciudad, nos acercábamos a las pequeñas casas y a un ambiente limpio que caracteriza a la mayoría de los pueblos pequeños.
En realidad, Quiba Guabal, por su ubicación entre montañas y su ambiente rural, no parece estar tan cerca de la capital colombiana. De hecho, cuando Iván llegó por primera vez, en 2005, lo hizo para dictarles clase a los niños de una pequeña escuela. En ese momento, Triana estaba prestando el servicio militar obligatorio. Recuerda que en ese entonces no se sentía bien preparado para esa labor social, pues apenas era bachiller. Una vez terminó el servicio militar y su trabajo en la comunidad, se sintió en deuda con los habitantes del sector. Por eso, después de estudiar Bibliotecología, regresó a trabajar en la biblioteca de la misma escuela donde estuvo años atrás.
Iván sueña con que los niños se conviertan en líderes de cambio. Quiere que el día que crezcan puedan realizar sus sueños, sean unas personas que reinviertan en pro de la comunidad.
Al poco tiempo de estar como bibliotecólogo, Triana se dio cuenta de que a los niños no les llamaba mucho la atención pasar su tiempo libre ahí. Entonces, empezó a buscar actividades que a ellos les llamara la atención, y entendió que los pequeños necesitaban un espacio donde pudieran soñar, pero sobre todo cumplir sus sueños. Ese espacio donde los niños de Quiba están cumpliendo sus sueños es una pequeña casa de un piso. La fachada de la biblioteca tiene, en letras enormes, la palabra vida. Llegar a ese lugar es entrar a un mundo mágico, donde los colores se apropian de todo. Ahí nos recibió Brayan Corchuelo, un pequeño de 12 años que nos presentó la biblioteca.
Empezamos por el laboratorio de la creatividad, donde los niños conforman equipos de trabajo para llevar a cabo sus proyectos; después pasamos a la cocina de ideas, ahí se mezclan los ingredientes de cada iniciativa y se ponen en marcha los prototipos que más adelante se desarrollarán en la comunidad. En realidad lo que hacen los niños y niñas es trabajar en un proyecto que previamente han definido por consenso. Por ejemplo, en sus discusiones salió a relucir la idea de ayudar a los animales, entonces tuvieron la idea de buscar los donantes para el alimento y las casitas para la mascotas que recogían de la calle. Guiados por Iván, lograron contacto con un veterinario que hace donaciones y jornadas de esterilización. Gracias a esa iniciativa han rescatado varios perros y los han entregado en adopción.
En medio del recorrido, conocimos el espacio más importante de la biblioteca: el laboratorio de lectura, donde los pequeños navegan entre las letras de más de mil libros que ellos mismos consiguieron con uno de sus proyectos: el “Bookshower”. Orgulloso, el bibliotecólogo nos contó cómo lo desarrollaron. “Los acompañamos a una de las librerías más grandes de Bogotá; ahí acordaron con el administrador que les dejaran escoger los libros a su gusto y que iban a conseguir personas interesadas en invertir y donarles esos libros. Y así fue, quienes iban a comprar libros terminaban donando otro para nuestra biblioteca. Este proyecto nació, como todos, en el laboratorio de creatividad”, dice orgulloso.
Cualquier niño de la localidad de Ciudad Bolívar puede llegar a la biblioteca; ahí, a través del emprendimiento y sus gustos personales, sueñan y convierten esos sueños en realidad. Iván está seguro de que a través de la educación puede acabar con los círculos de pobreza de esa zona de la ciudad y trabaja para que sus pequeños se empoderen y con sus propias ideas cambien la imagen de la localidad. Al terminar la tarde, y cuando el frío se apoderaba de las montañas, nos despedimos de los pequeños, quienes coincidieron en sus respuestas cuando les preguntamos por el profe Iván: es un líder inspirador que les enseña que las dificultades son solo oportunidades para salir adelante.