
1. Obedecer la intuición
Si una voz interior te grita “no lo hagas con esa persona” o “cuidado porque no estás preparado”, por favor escúchala, hazle caso. La intuición es sabía, el deseo no.
2. Olvídate del orden de las cosas que te enseñaron en casa
Es importante resetearse antes de dar el salto. Iniciar de cero, tener la disposición del que va a aprender un idioma nuevo.
Nunca olvides que de ahora en adelante las responsabilidades irán divididas en partes iguales.
Si uno cocina, el otro lava los platos.
Si uno barre y trapea, el otro lava el baño.
Entre ambos pueden limpiar el polvo de la casa.
Los dos también bajan la basura. O uno lo hace hoy, el otro el martes.
En cuanto a mantener las cosas en su lugar, no sobra decir que el orden que dispongan lo deben respetar.
Con algo que deje de funcionar, el reloj del concubinato empieza a dar mal la hora.
3. Las mujeres y los hombres, por igual
Depúrate, desprejuíciate, elimina machismos y hembrismos. El ejemplo que vimos en casa es único e irrepetible, a no ser que hayas crecido con unos padres que se repartían 50% y 50% las tareas.
4. Respuestas resueltas antes de organizarse
¿Van a tener hijos? ¿Van a adoptar? ¿Tendrán mascota? ¿Perro o gato? ¿Hablan de matrimonio o de unión libre?
Ojo con negociar la maternidad y la paternidad. Es fácil frustrarte cuando te adaptas a los deseos de tu pareja en una decisión tan determinante como criar y mantener un hijo.
En cuanto a la dicotomía matrimonio o unión libre, la decisión se la puedes dejar al tiempo.
El tema mascotas se puede valorar en el trayecto. En el primer año de convivencia, si persisten las dudas, conviene abstenerse.
5. Tener dos televisores
Uno para Netflix o televisión, el otro para jugar Play Station. Yo no tengo servicio de cable porque no quiero idiotizarme viendo fútbol todo el día y porque no vale la pena pagar más de 80 mil pesos por cuatro canales deportivos, de los que nunca me despegaría porque tengo un lado adictivo e inútil.
6. Y dos camas
De vez en cuando te conviene dormir a solas la siesta . Dormir sin compañía es un patrimonio que no deberías perder, así convivas con alguien.
7. Cosas sueltas que también ayudan
a. Que ambos sean ateos.
b.Que le echen poca sal a la comida.
c.Que no fumen (o viceversa).
d. Ayuda que uno tenga redes sociales y el otro no.
e. Que vayan a votar en segunda vuelta por Petro.
f. Que les guste bailar salsa.
g.Que beban con moderación.
h. Que los dos trabajen en empresas distintas.
i.Que en primera hayan votado por Vargas Lleras y en segunda vayan por voto en blanco.
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