
Aunque muchas mujeres creen que dormir con el sostén puesto hará sus pechos más firmes lo cierto es que esta práctica puede traer problemas de salud.
1. Afecta la circulación:
Dormir con sujetador, y más cuando estos traen aros, puede constreñir los músculos pectorales afectando la circulación de los nervios de los brazos.
2. Evita enfermedades:
En ‘Bra and Breast Cancer Study’ (Estudio de cáncer de mama y el brasier) de los Estados Unidos, se descubrió que las mujeres con cáncer de mama usaban brasieres más apretados y por más tiempo que las mujeres que no habían desarrollado todavía la enfermedad.
3. Aumenta la sudoración:
Estar por más de 12 horas con el sostén, hace que la temperatura de los senos aumente considerablemente al no recibir suficiente ventilación provocando sudoración, irritación y hasta alergias. Además, el ambiente húmedo puede ser un caldo cultivo para los hongos y, si estás en un clima cálido, las probabilidades de sufrirlos aumentan.
4. Acumulación de toxinas:
Cuando una mujer usa un brasier demasiado apretado, sus pechos se oprimen cerrando las vías del pecho a los nódulos linfáticos, conductos por los cuales el cuerpo desecha toxinas, lo que conduce a la acumulación de líquidos, blandura del tejido y formación de quistes.
5. Perjudica la lactancia:
Para las mujeres que están en proceso de lactancia dormir con sostén puede dificultar la producción de leche así como obstruir los conductos de la leche.
6. Afecta el sueño:
Las mujeres que duermen con brasier, pueden sentir incomodidad debido a la presión que hace la prenda en el pecho. Incluso, los broches del sostén pueden llegar a ‘enterrarse’ en la piel provocando irritación, marcas rojas y por lo tanto, que te levantes varias veces para acomodarlo y te pierdas de un sueño reparador.
7. Usar un sostén adecuado:
Si eres de las que tiene senos muy grandes, es recomendable utilizar un sostén especial para la noche, sin aros ni broches que te marquen y causen incomodidades.
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