

La elección de los mejor vestidos pasa por consideraciones como su conocimiento de la moda, la revelación de un estilo personal y único, cultivado con los años, las ocasiones de uso, los viajes, las compras y los aprendizajes. Manolo apunta a una construcción desde los básicos, que responden a su concepto de comodidad. Taliana se deleita con cada prenda o complemento, en los que valora el detalle sorprendente, la elaboración delicada y sus historias. Diálogo de formas y colores que se transforman en posibilidades narrativas desde el estilismo.
Taliana Vargas, la eterna sorpresa
Verla lucir un atuendo es descifrar las claves de la exquisitez universal. En ella se conjugan lo clásico y lo moderno, con piezas (casi joyas) que al verlas, es posible imaginar que le van a durar muchos años y que las heredarán sus hermanas, sobrinas o hijas.
>¿Qué buscas transmitir con tu forma de vestir?
Quiero trasmitir que con prendas básicas, algo de un solo color y no tono ajustado, uno se puede ver elegante, fresco y natural. El estilo y lo que nos ponemos habla por nosotros. Me gusta que la ropa deje ver lo que soy. Y también que sea una acuarela de colores, que aporte frescura y naturalidad.
>¿De quién heredaste tu pasión por la moda?
De Nita, mi abuela materna, y de mi mamá. Mi abuela era una mujer que le llevaba ventajas a su momento. Trabajaba en la Casa de la Cultura. Manejaba un jeep azul. Siempre llevaba sus pañuelos y sus accesorios grandes. Recuerdo verla con unos suits de colores cálidos muy lindos, en la costa. Siempre clásica y al tiempo muy moderna. Así es mi mamá: una explosión de color. Es su esencia y forma de ser, dulzura, es alegría y pasión y lo trasmite con su ropa. Cuando mis hermanos nos ven, con todos los chécheres encima nos dicen “Ahí van disfrazadas”. Ese lado divertido de la moda lo viví y lo aprendí en mi casa.
>¿A qué mujeres admiras por su imagen en Colombia y el mundo?
Me encanta Julianne Moore, porque es una mujer que lleva bien los años y vive cada momento como tiene que ser. Yo espero, a los 50 años, estar haciendo el mejor personaje de mi vida, espero envejecer con dignidad, seguir disfrutando la moda, sin vulgaridad. De una forma siempre sencilla pero elegante.
De las colombianas, admiro y quiero mucho a mi cuñada Adriana Arboleda, por esa manera fresca de verse siempre y cómo lleva cada momento.
>Un diseñador preferido, uno con el que sueñas vestirte.
Veo las pasarelas y lo nuevo en tendencias, lo disfruto, pero no quedo frustrada porque no tengo ese vestido. Yo llevo la moda a mi realidad, voy de la mano de los diseñadores colombianos, que me parecen increíbles.
Me encanta Valentino, por romántico y porque al mismo tiempo es clásico. Un vestido suyo te va a durar para toda la vida, no va a pasar de moda. Es contundente.
>Y uno que jamás llevarías.
Jean Paul Gaultier o Moschino, en su colección nueva. No es que no me gusten, pero no me siento identificada para nada con sus prendas.
>Un color favorito.
Verde.
>Piezas favoritas
Tengo muchas prendas claves verdes y una cartera grande de Nancy González, que la amo y que uso cuando quiero sentirme bien. Claro que sentirse bien viene de adentro. Un accesorio, no importa qué, no te va a cambiar el interior ni te va a dar una sensación de seguridad. Eso no va a pasar jamás.
>¿Lo más arriesgado que te has puesto?
Cuando vivía en Nueva York, una vez usé un vestido de Isabel Henao muy controversial, muy escotado, lo usé con collares y me sentía muy urbana. Ella diseña increíble y super femenino.
>¿Qué consejo le das a tus amigas cuando te piden asesoría de vestuario?
Me piden consejos de maquillaje, de pelo, del alma… Siempre les miro el cuerpo, las entiendo y trato de imaginarme qué puede florecer en ellas. Lo importante es conocerse. Si soy alta puedo usar cosas que me “inflen” y usar vestido cuadrados. Hay personas que no lo podrían llevar. Siempre es fundamental conocerse y entenderse.
>¿Te atreves a decirle a una amiga que está mal vestida?
No. Si me pide el consejo y si me pregunta se lo diría de una manera muy sutil como “Esto te quedaría mejor” o “Porque no te pones ese vestido de la vez pasada que te quedaba tan lindo”. No me considero la gurú para decirle eso a alguien, porque si se lo puso es porque se siente bien.
>¿Cuál ha sido tu pinta favorita y cuál la peor?
Mi favorita fue la que usé en Utah, en el Sundance Festival: una camisa de hombre azul, con flecos abajo, con un buzo de cashmere negro, botas de tacón plano y caña muy larga, con sombrero de los años 20 y la boca muy roja. Me sentí muy bien ese día.
Y la peor, no, porque si siento que no me gusta, no me la pongo.
>Una tendencia de moda que te tenga encantada en este momento.
Los flecos y las plumas. Me encanta llevarlos a su proporción.
>¿Cuándo decides lo que te vas a poner? ¿La noche anterior o esa misma mañana frente al clóset?
Antes, cuando son eventos especiales, como una alfombra roja o un cóctel muy especial. De resto, el mismo día, porque me encanta ese momento de creatividad de usar las mismas prendas de siempre y volcarlas a que se vean diferentes.
>¿Para eventos de gala cuál es tu fórmula ganadora?
Me he puesto de todo, depende del momento y de cómo me sienta en el momento. Pronto tengo una alfombra roja y mi apuesta será ir muy sobria.
>¿Te consideras víctima de la moda?
Lucho todos los días para que no. No quiero tener ninguna atadura y menos por cosas materiales. No me parece necesario. La moda la disfruto y la tengo al alcance por mi carrera. Los diseñadores son mis amigos y me han incentivado.
Obsesiones
¿Tu fórmula de vestir es clásica, moderna, vanguardista o alternativa?
Es moderna con unas bases muy clásicas.
Tu prenda favorita en tu armario.
El vestido Valentino de encajes de colores. ¡Me encanta!
Tu amuleto de la buena suerte
Una cruz de San Benito, que es el santo del exorcismo. Lo llevo a todos lados. Me siento protegida. Es poderoso.
Obsesión por alguna prenda de vestir o accesorio.
Me gustan los aretes y las carteras.
¿Qué coleccionas?
Carteras.
Manolo Cardona, en clave de comodidad
Manolo está promocionando la película Corazón de león, protagonizada por Marlon Moreno y Marianella Sinisterra. “Una comedia muy colombiana, con la que se van a divertir muchísimo”, asegura, y agrega que se trata de una comedia romántica que toca muchos temas trascendentales. Manolo habló de moda, de cómo la asume como un proceso básico de su vida, regido por una palabra: comodidad.
>¿Qué buscas transmitir con tu forma de vestir?
Seguridad. Trato de estar cómodo con lo que me pongo. Me gusta vestirme con prendas sencillas: unos jeans, una camisa mezclada con una gabardina o con un saco de vestir. Pero, especialmente, me gusta sentirme cómodo y si me siento cómodo, me siento seguro.
>¿De quién heredaste tu pasión por la moda?
No es que tenga una pasión, pero tengo el sentido de la estética, de las combinaciones y de los colores. Lo más importante es sentirme cómodo. Más que la imagen per se de un estilo.
>¿A qué hombres admiras por su imagen? En Colombia y el mundo.
Hay muchos colombianos que admiro, más allá de su vestuario, por lo que representan para Colombia. Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Carlos Vives, Juanes, Fonseca. Y de afuera, muchos actores, directores y filántropos, como Al Gore.
>¿Qué consideras que les falta a los hombres en Colombia para tomarse la moda más en serio y gozar la tarea de vestirse bien?
Yo creo que se siente a gusto como son, con el sabor que le ponen. Tiene esa condición de que lo que se ponen los hace sentir seguros. Somos muy seguros de nosotros mismos.
>Un diseñador preferido, uno con el que sueñas vestirte y otro que jamás llevarías.
No. Veo alguna pieza específica de alguien y si me gusta, me la llevo. Voy más por la pieza que por el diseñador.
>Un color favorito.
El negro.
>Una opción segura al vestir.
Jeans con camisa y chaqueta de vestir.
>¿Lo más arriesgado que te has puesto?
No me acuerdo. Soy bastante sencillo y predecible a la hora de vestir.
>¿Qué consejo les das a los hombres en este país para perder el miedo a expresarse con su forma de vestir y salirse del molde?
Que cada quien haga lo que quiera y se ponga lo que quiera. Que refleje lo que siente. Buscar comodidad y seguridad.
>¿Te atreves a decirle a una mujer o a un hombre que está mal vestida/o?
Jamás.
>¿Cual fue la pinta favorita de este año y cuál la peor?
Una gabardina que me regalé en diciembre. Y la peor, unos zapatos que compré y pensé que eran cómodos.
>¿Para eventos de gala cuál es tu fórmula ganadora?
Si uno está cómodo, puede ir de jeans y está perfecto.
>Tu amuleto de la buena suerte.
Mi familia.
>¿Obsesión por alguna prenda de vestir o accesorio?
No.
>¿Qué coleccionas?
Nada.
>¿Cuál es la historia de tus tenis Converse viejos?
Han caminado muchos kilómetros conmigo. Los tengo desde hace 10 años y me han acompañado en muchas vivencias. Son muy confortables, me los pongo y siento que vuelvo a mis raíces.
Personal
Si algo tiene claro Manolo es lo que le gusta y lo que no. Sus conjuntos cotidianos hablan de agrado por los tonos básicos y las mezclas comunes, nada de riesgos. A la hora de las compras, no mira marcas. Viste Hugo Boss con Zara, Express o H&M.
Fotos: Hernán Puentes.