
Las cosas que perdimos en el fuego
Mariana Enriquez
Colección de historias que inducen a la más angustiante incertidumbre. De anticipo una: el viaje de vacaciones de una disfuncional pareja que vive con resignación su relación. Su final es escalofriante, porque es inevitable sentirse cómplice de la mujer.
Cujo
Stephen King
Un perro San Bernardo es picado por un murciélago. La inoculación de la rabia lo convierte en una máquina de matar. Su vocación destructiva es capaz de asesinar a los Camber, su propia familia. Publicada en 1981 y llevada al cine dos años después, Cujo es uno de los clásicos del escritor norteamericano.
Todos los cuentos
Horacio Quiroga
El autor uruguayo tiene varios cuentos que inmortalizan su paso por el género. El hijo, El Espectro y La gallina degollada son tres piezas que erizan la piel. En menos de diez minutos de lectura, que demanda cada texto, el lector queda untado de la sangre y de la tragedia de los protagonistas.
El culto de la carne sangrante
Curtis Garland
El escritor Mark Fisher se dirige a Hollywood y del coche que tiene enfrente cae un cuerpo. “La sangre que empapaba su camisa, su chaqueta, sus manos y su rostro…”, se lee en el principio de esta aventura. Es una noche cerrada, que si no fuera por las farolas de los carros, el mundo sería solo tinieblas. Las sospechas y la posible responsabilidad de Fisher en el asesinato salen de la imaginación del español Juan Gallardo, más conocido por su seudónimo Curtis Garland, un prolífico escritor de novelas de la década de los cuarenta.
Frankenstein
Mary Shelley
Con dos siglos de publicación, sigue siendo una poderosa obra literaria. El Doctor Víctor Frankenstein, obsesionado con crear vida en un laboratorio, da origen a uno de los primeros seres que desafió la ética médica. Su hijo probeta puso a la ciencia patas arriba.
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