

De momento no se sabe si fue macho o hembra. Lo único que se repite una y otra vez es que mató a Alexandra Black, una joven que llevaba diez días de pasante en el zoológico de Burlington, Estados Unidos, a quien sus padres describieron en redes sociales como “una joven hermosa que acababa de comenzar su carrera, que por “un terrible accidente” dejarán de verla.
El estado de Carolina del Norte no se repone del ataque mortal ocurrido el 30 de diciembre. Según el Centro de Conservación, el hecho se desarrolló “mientras un equipo dirigido por un tutor profesional estaba haciendo la limpieza rutinaria del recinto de los felinos".
Hacia el medio día, "uno de los leones logró escapar del cuarto donde estaba encerrado, entró en el espacio donde estaban los humanos y rápidamente mató a una persona".
Para evitar más perdidas, personal del zoológico intentó neutralizar al animal. Tony Durden, agente de policía del condado, explicó a los medios que un grupo de bomberos mantuvo a raya con disparos de manguera al mamifero de aproximadamente 270 kilos. Mientras las autoridades y funcionarios del lugar trataban de controlar la situación, los visitantes fueron conducidos a un lugar seguro.
A pesar de los esfuerzos, fue necesario matar al animal de un disparo. Finalmente se pudo recuperar el cuerpo de Alexandra Black, que tenía 22 años y cuyo sueño, según sus padres, era consagrarse a la vida animal como egresada de la Universidad de Indiana (También le puede interesar Snoop, el perro que fue abandonado durante la cena de navidad).
"Necesitamos evaluar nuestra situación muy en serio y debemos asegurarnos de que todos, trabajadores y visitantes, estén seguros y se sientan seguros porque esto es algo muy aterrador ", ha manifestado Mindy Stinner, directora ejecutiva del centro.
El zoológico abrió por primera vez sus puertas en 1999 y anualmente recibe a 16 mil visitantes. Se estima que alberga a más de 70 animales, que en su mayoría fueron victimas de tráfico ilegal.