

Su paso por Boca Juniors
“La primera gran atajada que hice en mi debut fue contra Independiente, fue importante porque le dio tranquilidad al hincha. También recuerdo un penal que le atajé a Marcelo Gallardo en la cancha de River Plate”.
Los arqueros, ¿héroes o villanos?
-“Uno como arquero se acuerda más de los errores, porque con ellos uno corrige y mejora en el momento de la exigencia. Las grandes atajadas las recuerda con cariño, son producto de la experiencia que has acumulado por esos errores que cometiste. Lamentablemente los yerros siempre se quedan en la mente”.
-“Mis errores en un partido me acompañan, aunque esté retirado no voy a dejar de ser portero. Cuando me siento a ver un partido de televisión, siento que las jugadas que veo ya las viví, es un déjà vu permanente”.
El autogol de Andrés Escobar, imagen imborrable
Después de 24 años, aquel gol en su propia puerta lo sigue persiguiendo. Saco gris con rayas azules, obedeciendo a su intuición, esa tarde el portero salió a cortar un centro rival. El defensa Escobar se interpuso en el camino del esférico, que buscaba la pierna del delantero de Estados Unidos, ubicado detrás de él. Lo impactó par a desviarlo, lejos del área. En vez de salir hacia el lado correcto de la historia colombiana, deambuló directo al fondo de la malla. Para Córdoba fue imposible devolverse. “Me hubiera gustado quedarme parado, la bola me habría caído en los pies. Cuando vi al delantero, supuse que podía llegar a definirme, por eso me apresuré a ganarle la posición. Ese gol lo recuerdo por el golpe anímico en el partido , porque fue determinante en la eliminación del Mundial y por la insuperable pérdida de Andrés”, dice.
Machismo en el fútbol
“Mi apoyo es total al fútbol femenino, así como lo hicieron mis padres conmigo. Mi hija Vanessa irá tomando sus decisiones a medida que vaya madurando, es una mujer muy preparada, ha vivido en Estados Unidos, Turquía, Italia, tiene un nivel alto de madurez. Mi mensaje para los padres cuyas hijas quieren jugar fútbol es que den todo por ellas”.
Su vida como exjugador profesional
“Me dediqué 25 años a respirar futbol, comía y soñaba en una cancha. Hoy estoy en otro mundo, que es el de los negocios. Todos los días lo extraño, todo me hace falta, el hecho de levantarse a hacer la mejor atajada, hacer un buen esfuerzo, hacer una buena corrida, y el domingo hacer la buena presentación para que la gente se vaya contenta a su casa”.
La generación de Miguel Calero, Faryd Mondragón y Óscar Córdoba
“A nosotros nos tocó un momento dulce del futbol colombiano en cuanto a arqueros, no éramos solo Miguel, Faryd y yo, estaba Agustín Julio, José María Paso, el mismo René Higuita. Había una competencia muy alta. Hoy por la falta de planeación a nivel administrativo, esa competencia disminuyó porque no se le da la confianza al arquero colombiano para madurar y poder competir al lado de David Ospina”.