
Emprender un viaje resume emociones y expectativas. Es disponer el cuerpo al movimiento y abrir los sentidos al asombro. Dejarse llevar, aprender, desaprender… Y cuando ese ímpetu viene acompañado de la palabra vacaciones, todo adquiere un nuevo sentido. No vuelve la misma persona. Algo se queda en los lugares recorridos, y se trae mucho. El intercambio se extiende más allá del itinerario del descanso.
Ariadna Gutiérrez lo sabe bien. Su vida profesional, como modelo y reina de belleza, la ha llevado a recorrer lugares fascinantes, exquisitos, inhóspitos, exóticos. Ha aprendido a maravillarse con los encuentros fortuitos, con los descubrimientos que no dejan de asombrarla, aunque, eso sí, prefiere los viajes planeados, con agenda, nada de improvisación. Ella es una viajera de maletas, aunque no descarta explorar la opción mochilera. El tiempo lo dirá.
“Viajar es relajarme, pasarla rico, estar con mi familia, conocer lugares nuevos, probar comidas nuevas. Es relajarme y disfrutar”, asegura. Uno de sus viajes más recientes fue a Puerto Escondido, en Oaxaca, México, donde realizaron las fotos de la campaña de la marca de trajes de baño Agua Bendita, de la que es imagen.
«Hago la maleta la noche anterior al viaje. Cuando la armo con tiempo me arrepiento o empiezo a cambiar piezas. Me funciona mejor así.»
Para que ese viaje, cualquiera que sea, tenga éxito, recomienda estar acompañada de personas que aporten buena energía y vibra positiva, así sea trabajo o vacaciones. Igual, “tener un plan de viaje para no llegar de improviso y no saber qué hacer”. Y es que ella, metódica y juiciosa, le gusta tener todo planeado, saber dónde irá a cenar, a bailar, planear el recorrido por sitios específicos… “Trato de agendarme muy bien, para no estar como loca corriendo en un lugar que no conozco y aprovechar bien el tiempo”.
Y si de tiempo y observaciones se trata, Ariadna sabe que los aeropuertos componen un micro universo que invita a ser mirado y a mirar. Allí, donde las horas pasan a otro ritmo, marcado por los encuentros y las posibilidades que hay detrás de cada puerta que conduce a un avión.
“Me encantan los aeropuertos y cuando debo esperar varias horas, me pongo los audífonos y me relajo, veo una película o escucho música. Reviso mis redes sociales, aprovecho para leer los mensajes que me dejan en Instagram, en Facebook o en Snapchat, una red en la que ahora soy súper activa. Trato de distraerme con estas cositas productivas. Disfruto uno de los audio libros que tengo en el celular. No me aburro, siempre encuentro cómo distraerme. O visito las tiendas del lugar. A mí me relaja la espera para abordar un avión”.
Cuando sueña con un viaje, así como cuando se miran las pantallas de salidas y llegadas del aeropuerto y uno trata de imaginarse cómo será visitar Mumbai, cómo será recorrer las calles de Bangkok o tomarse una copa en la plaza de Siena, en Italia; se aleja de las playas y las arenas que la han acompañado durante muchos años de vida y trabajo y su mente vuela lejos, mientras se desploma la temperatura. “Mis vacaciones soñadas tienen un paisaje con nieve, porque desde pequeña lo visualizaba como las ideales, en cada Navidad o en cada cumpleaños. Entonces, siempre que me imagino descanso, pienso en una casita en la nieve, y yo adentro, al lado de la chimenea, con mi familia, todos calienticos tomando chocolate. Es algo que ojalá pueda hacer realidad muy pronto”.
Para viajar, confía en aplicaciones como Booking, Tripadvisor y Kayak. “Me ayudan a reservar el vuelo y el hotel, y también a recordar los lugares que he visitado”.
Como una viajera consumada, acostumbrada a los trámites de aerolíneas, que hoy realiza desde sus aplicaciones en el celular, tiene su lista de viajes favoritos, encabezada por ese que hizo a Europa con las amigas de colegio. “Espero que vengan muchas más vacaciones en mi vida y que sean súper divertidas. Hasta el momento el mejor es cuando tuve la oportunidad de conocer París y Roma. ¡Ambas ciudades me encantaron! La pasé increíble en compañía de unas amigas del colegio. Hoy todavía sonrío cuando lo recuerdo”.
Y claro, alguien que está tan familiarizado con aeropuertos y vuelos, tiene afinados sus secretos para hacer esta experiencia más práctica.
“Como reina aprendí mucho, porque prácticamente vivía en un avión, como hoy, y me volví una experta haciendo maleta. Me volví muy práctica a la hora de llevar las cosas necesarias, para no pasarme del peso de la maleta ni cargar con cosas que no iba a utilizar”.
«Siempre que me imagino descanso, pienso en una casita en la nieve, al lado de la chimenea, con mi familia, todos calienticos tomando chocolate.»
Así, para empezar, su look favorito cuando sale de viaje es la ropa de deporte. “Lastimosamente no siempre puedo viajar en ropa de deporte, porque muchas veces mis vuelos son por trabajo, pero mi look favorito y con el que trato de viajar siempre: un vestido largo y suelto, cómodo, a juego con unos zapatos bajos. No viajo de jeans, porque se me hacen incómodos si el vuelo es muy largo”.
Sobre la maleta, Ariadna se ríe antes de confesar, como quien comete una pilatuna, que la empaca la noche anterior al viaje. Y que, de manera increíble, este apresurado método le funciona. “Cuando lo hago con tiempo me arrepiento o empiezo a cambiar piezas. Me funciona mejor así”.
Viaja con una sola pieza de equipaje y su bolso de mano, y en esa maleta, hecha con el tiempo justo, siempre van sus productos de aseo y de vanidad, el secador de pelo, zapatos cómodos, unos tacones, y detalles femeninos y personales como el perfume y el maquillaje.
“Como reina aprendí mucho, porque prácticamente vivía en un avión, como hoy, y me volví una experta haciendo maleta.»
En cuestión de compañías, otro factor determinante de un buen o mal viaje, Ariadna lo tiene claro. “Si estás con tu pareja y te hace sentir superbien, esa es una buena compañía, si no, tu familia es la compañía ideal”.
Con su familia, precisamente, anhela hacer un viaje y gastarse las miles de millas acumuladas. “Quiero hacer un viaje largo, por Europa, Marruecos y Dubai. Me encantaría llevarme a mi familia a conocer el Medio Oriente. Ojalá tenga la oportunidad de hacerlo pronto”.
De allí seguramente traerá uno de sus recuerdos favoritos, que hoy llenan su nevera, los imanes con la frase I love ____ y el nombre de la ciudad o país que visitó.
Que pronto llegue a su casa el I love Dubai.
Modelos benditas
Ariadna entró a la lista de lujo de las modelos que han sido imagen de Agua Bendita, con el interés de la marca de proyectar una visión más internacional. “Ser la Bendita Girl es increíble, es un sueño hecho realidad. Durante años veía a las modelos y me imaginaba estar allí, ser parte de la familia”. El 28 de julio, en Colombiamoda, Ariadna será la protagonista del desfile Orquesta Salvaje, en el que la marca presentará su nueva colección y la exreina volverá a su país, a recibir en vivo el cariño y admiración que le expresan sus seguidores en redes sociales.
Fotos: cortesía Agua Bendita.