
Mario Vargas Llosa criticó la falta de libertad que existe en Cuba y Venezuela para el desarrollo de sus ciudadanos. Para él, «Cuba representa algo ajeno a la democracia de occidente», mientras que «Venezuela ha estado en todos los años del chavismo orientada en esa dirección».
En su intervención, el nobel de literatura consideró que los «deudores del chavismo», refiriéndose a Ecuador y Bolivia, «tienen unos frenos para (…) ese modelo aberrante y fracasado». Mientras que de Cuba, dijo que «claramente no es un país que está dentro de la tradición de la libertad democrática» sino de la «autoritaria».
Las declaraciones fueron propiciadas en un foro para la defensa de los ideales e intereses de Occidente, que tuvo cita en Madrid y estuvo presidido por el expresidente del Gobierno español José María Aznar.
El escritor tuvo tiempo para recordar que «la cultura de la libertad nace en occidente» como una forma de organizar la sociedad y a la que pueden adherirse todos los países que quieran. En ese contexto, afirmó que «buena parte de América Latina ha reconocido esta idea como suya, la practica y la ejercita».
El también periodista manifestó creer que «todos los países que hacen suya esa cultura de la libertad son parte esencial, de lo que es occidente», donde, según recordó los episodios de nacionalismo, fascismo, nazismo, también «han habido desvíos y aberraciones».