
Para Wilian Angulo y Begner Vásquez, integrantes de la agrupación Herencia de Timbiquí, es imposible concebir la vida lejos del Pacífico. Por eso todo lo que tocan y lo que cantan evoca el río, el mar, la marimba, los tambores y los paisajes de la selva caucana.
Un pensamiento recurrente al mirarse al espejo.
W: Me cuestiono mucho cuando mi ego se pone por encima de las cosas.
B: Tener conciencia de hasta dónde hemos llegado con el grupo.
Un mensaje para el presidente Santos.
W: Que la gobernabilidad debe ir enfocada en visualizarnos como una nación que encuentra su gran valor en las diferencias culturales.
B: Que en lo que le queda de gobierno trate de no ser como los demás presidentes. Que trabaje por la gente de Colombia.
Y otro mensaje para los colombianos indiferentes.
W: La indiferencia ha sido nuestra aliada para que la corrupción se reproduzca.Tenemos que denunciar.
B: Que el país es de todos, que en la medida en que quieres algo, lo valoras y le aportas.
¿A quién le cree?
W: A los artistas, a Jaime Garzón, a Luis Carlos Galán y, sobre todo, a mis padres y a mi hija.
B: A los que trabajan conmigo.
¿Qué superpoderes tiene la gente del Pacífico?
W: Somos hospitalarios, trabajadores, amables, emprendedores, cuidadores de la naturaleza.
B: La originalidad.
Una persona que lo haya marcado.
W: Mi hija.
B: Doña Zenobia, mi abuela paterna.
Una salsa para cantar una y otra vez.
W: La rueda, de Franky Ruiz.
B: Un alto en el camino, de Jairo Varela.
¿A qué le tiene miedo?
W: A los falsos… son más peligrosos que quien te dispara.
B: A incumplir.
¿Para qué le sobra confianza?
W: Para decir lo que pienso y lo que siento.
B: Para escribir canciones.
¿Qué es lo más lindo de ser afrocolombiano?
W: Ser parte de un país pluriétnico y multicultural.
B: La idiosincrasia, porque consideramos que la verdadera riqueza está en el espíritu.
¿Y lo más duro?
W: Que todavía creemos que un negro no puede ser candidato a la presidencia del país.
B: Que todavía nos vean como pobres.
¿Qué versos le hubiera gustado escribir?
W: Unos que toquen el coco de los políticos, los empresarios y los que tienen tanto poder.
B: Ando buscando las palabras precisas para calar en la mentalidad del público.
¿Qué cambiaría de Colombia?
W: Su educación. Me gustaría que fuera obligatoria y de calidad.
B: Su inequidad, ojalá que todos fuéramos tratados por igual.
Lo más atrevido que ha hecho en la vida.
W: Decirle una grosería a un señor mayor de mi pueblo (en mi pueblo los mayores son sagrados).
B: dedicarme al arte, es una aventura.
Una canción que haya dedicado.
W: Te amo, se la escribí a mi hija.
B: Madrecita ideal, de Julio Jaramillo, y Cascarrabias, de Alci Acosta.
¿Qué ha perdido y no ha vuelto a recuperar?
W: La sensación que da el primer amor.
B: La inocencia.
Para un lector que todavía no haya oído una canción de Herencia ¿qué tema le sugerirían, para empezar?
W: Vive a tu manera.
B: Te invito, porque atrapa a cualquiera.
¿En qué ha gastado mucho dinero?
W: En pagar el arriendo.
B: En mi salud, sufro mucho de rinitis.
Una deuda pendiente.
W: Al banco le debo un préstamo para montar una empresa en Bogotá.
B: Regalarle una casa a mi mamá.
Un talento que le hubiera gustado tener.
W: Jugar fútbol como Cristiano y Messi.
B: Talento para el canto.
¿Qué le gusta de Cali, la ciudad que los adoptó?
W: La calidad de su gente y su interracialidad.
B: El ambiente de pueblo. El calor y la rumba.
¿Para dónde va Herencia?
W: Queremos viralizar la música colombiana en el mundo.
B: Hacia una transformación social desde la música del Pacífico.
¿Negro, moreno o niche?
W: Ya sé que soy negro, no necesito que nadie me lo diga.
B: Me da igual, me gusta más que me digan negro. Uno sabe cuándo se lo dicen bien y mal.
Foto: Daniel Álvarez.