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“Los libros son los mejores amigos que uno se puede conseguir”, Benjamín Villegas

Visitamos al creador de Villegas Editores, a propósito de su donación de 60 mil ejemplares al Ministerio de Cultura.

Por Carlos Torres
15 de abril de 2016
“Los libros son los mejores amigos que uno se puede conseguir”, Benjamín Villegas

Una biblioteca convertida oficina o al revés, en un último piso, con libros de edición rústica y de gran formato. Uno sube unas escaleras y llega a él, a Benjamín, un hombre entre pequeño y mediano, con unos ojos azules de cuento de Hans Christian Andersen. En los estantes de su biblioteca-oficina hay división ocupada por textos de cubierta dorada, debidamente organizados, en lo más alto. El resto son de colores. Tantos hay, que al  salir de la oficina el visitante se olvida de los títulos que procuró memorizar. En español y en inglés, se perciben novelas gráficas, recopilaciones de Andy Warhol, Fernando Botero, Omar Rayo, libros para acariciar con las dos manos.  

La oficina cuenta con una mesa que podría funcionar como comedor. Franqueándola, sentado, ojos que conservan el tono azul en la penumbra, Benjamín recuerda su primer contacto con los libros. “Mi vida siempre ha estado ligada a la lectura, porque mi mamá era una gran lectora y mi abuelo también”, dice orgulloso. Si tuviera que elegir, se iría vivir con la narrativa, que le apasiona, todavía la lee con ímpetu juvenil, como le sucedió la vez que lo envolvió Cien años de soledad (1967). Raro el lector que lleva la cuenta de los libros leídos. En su caso, seguro son más que los que reposan en la biblioteca, que de desplomarse a causa de un temblor, partirían la mesa, los vidrios y, por ahí derecho, el piso. Y a la vuelta de su recogida, estarían intactos. 

¿Da miedo la llegada de libros electrónicos y tabletas de gran resolución?

Los libros permanecen y van a permanecer. Los de gran formato, de buena factura, siempre estarán. Lo que logra uno plasmar en esta especie de pequeñas obras de arte no se compara con lo que ofrece  el avance tecnológico.  Estoy haciendo Los libros de los libros, una colección de 5500 textos del siglo XVI XVII y XVII de la Universidad Javeriana, en donde los libros ahí están, uno los puede leer. Traigo esto a colación, porque un libro bien hecho y bien mantenido, resiste el paso del tiempo y ese es el cuento que me he contado, en el sentido de que los libros de calidad permanecen.

Más temprano que tarde, la gente va a terminar leyendo de una manera distinta y barato, de hecho tengo cinco nietos entre los 5 y los 14 años, y todos tienen Tablet. Si llegan a ser lectores, probablemente serán de contenidos digitales.

¿Cómo conoció a Germán Arciniegas, uno de los autores de su sello?

En la publicación Lámpara. Durante toda su vida me hizo comentarios de sus libros en la revista y le publiqué tres obras, una de los cuales fue su última, titulada Cuando América completó la tierra. Por él supe de la existencia de un manuscrito de Porfirio Barba Jacob, que edité con el nombre El terremoto de San Salvador. En los cuarentas, al trashumante Porfirio le cogió el terremoto de San Salvador en un hospicio y se metió en caos reinante de esa ciudad. Así escribió una serie de crónicas, publicadas por Villegas Editores.

¿Cuántos libros acaba de donar al Ministerio de Cultura?

Después de pasar por un comité, que los analizó uno por uno, me recibieron 60 mil libros. El precio de todos es de $3.737.000 millones. Hubo una equivocación en un medio, que aseguró que el Gobierno me había dado el cien por ciento del valor de los libros donados en certificados tributarios. Quiero decir que nunca hubo un interés económico en mi gesto y aclarar que la retribución tributaria es del 17%.

De los 305 títulos de Villegas Editores, ¿cuáles aprobó el comité?

Se fueron ejemplares publicados a partir de 1985, entre los que están los volúmenes de la ruta de Von Humboldt en Colombia y Venezuela; los catálogos de las donaciones de Fernando Botero al Museo Nacional; los más de treinta libros que ha publicado mi hija María Villegas; Amazonía Perdida, de Wade Davis; Arte Colombiano 3500 años de historia; toda la colección de libros de arte de Davivienda; y los Escolios, de Nicolás Gómez Dávila.

Los 305 títulos que ha publicado Benjamín Villegas están en el primer nivel del edificio de la editorial, en una librería en la que se impone el color dorado, característico de las cubiertas de su sello. 

El primer libro de gran formato lo hizo en 1973.

Sí, por encargo de la presidencia de la República del Presidente Pastrana Borrero. A raíz de ese trabajo, me llamaron en el 74 para desarrollar el libro de la historia de Colseguros; después aparecieron una serie de compañías para hacer libros institucionales.  En el 77 Seguros Bolívar inició la colección de libros de arte de los primeros tomos, que ya cumple cuarenta años.

  Así empezó todo, comencé a proponer desarrollo de libros y a buscar el patrocino de empresas para promover su buena imagen, a través de la cultura. Me ha sucedido que me llaman para sacar un libro con motivo de sus 50 años y yo les propongo que le hagan un regalo cultural a Colombia, de alguna manera afín a su empresa. Contamos la historia de la empresa en un texto introductorio, pero no muy largo, para que la gente lo lea, y el resto del libro sea sobre un artista.

Un consejo para los lectores.

Que vayan a las bibliotecas públicas, que son resultado de una gran labor del Ministerio de Cultura. Los libros son los mejores amigos que uno se puede conseguir.

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Fotos: Daniel Álvarez.

 

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