
Según información de 20minutos.es, la barranquillera hizo esperar a sus fans largo tiempo antes de hacer su entrada. En medio de silbidos y descontentos, el concierto dio inicio después de una hora y media amenizada por un DJ.
Fue bastante la insatisfacción que se suscitó después, cuando se veía a Shakira no mover los labios y la canción seguir su curso. “En algunas canciones ella dejaba de cantar y escuchabas como la canción seguía con su voz, como por arte de magia", fueron las declaraciones al informativo argentino 24CON.
Durante la canción “Waka-waka”, la colombiana desapreció del escenario y jamás volvió. Una hora y media de concierto daba fin con una fanaticada inconforme que pagó entre 75 y 90 francos suizos (62 y 74 euros) por la entrada.