Y sí, mantener la calma en este alborote de país es difícil. ¡Cómo no! Tendremos tres o cuatro reformas legislativas nuevas que definirán nuestra vida cotidiana en los años venideros: salud, ley de sometimiento, reforma pensional, reforma política y reforma laboral.
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Tenemos un país que arde entre balaceras de grupos armados ilegales, con los del Clan del Golfo bloqueando la vía que comunica a Medellín con la costa; atentados aquí y allá, y tanto alebreste que los gobernadores del país le advierten al presidente que con este despelote en el orden público es, incluso, posible que no se puedan llevar a cabo las elecciones de este año en algunos municipios del país.
Todo es muy preocupante. Petro le apuesta a la “paz total” con todos, en todas partes, al mismo tiempo, como la película Todo a la vez en todas partes al mismo tiempo, que barrió en los Óscar y de la que -confieso apenada- me salí cuando fui a verla en cine (demasiada información para mí). Inconvenientes generacionales, tal vez.
Soy poco tecnológica y no me he gastado ni un minuto en entender eso de los metaversos y otros mundos digitales que supuestamente nos regirán en un futuro no tan lejano. Prefiero lo que puedo tocar y siempre, siempre mirar a los ojos. Con calma.
Pero volvamos al país. Decía que el presidente le apostó a la paz con todos, válido y muy importante. Tal vez motivado por Zapatero, el expresidente del gobierno español que logró la paz con ETA cuando nadie creía que lo lograría. Ojalá Petro lo logre.
Lo que pasa es que es muy difícil meter en un costal al ELN, a los extorsionistas Pachencas y a los narcotraficantes del Clan del Golfo. Pero ya sabemos que la paz es difícil. Requiere maña, paciencia, esperanza y calma.
Requiere gente de altísimo nivel y comprensión del Estado y de la condición humana. Y requiere resultados, es decir, la sensación de que las cosas están avanzando. Solo así, con calma y alivio, los incrédulos se pondrán de ese lado. A la gente no se le puede pedir apoyo cuando todo se ve tan caótico, como la película de la que me salí.