
Desde comienzos de año empezó a narrarse la historia de Peter Pan en las oficinas del diseñador Hernán Zajar. Aceptó elaborar el vestuario para el musical que pronto estará en escena en el teatro Jorge Eliécer Gaitán, de Bogotá. A partir de entonces, a su alrededor, los pasillos, las pantallas del computador, las muestras, los materiales y los proveedores tienen un elemento común: “viven”, literalmente, en el país del Nunca Jamás.
Los escenarios no han sido ajenos para el diseñador momposino. Recuerda cómo a sus 14 años, en el restaurante de su mamá en Cartagena se presentaría Fanny Mikey con una obra tipo café concierto y, casi sin querer, él se convirtió en su asistente de vestuario. Se trazaba, de manera sutil, su camino creativo y profesional. Ese que lo ha llevado a ganar múltiples premios, a vivir de cerca el mundo de las reinas y de las producciones televisivas. A recrear, como tanto le gusta, universos de fantasía.
Y ahora, qué mejor excusa que el montaje tipo Broadway de la obra clásica de J.M. Barrie, que se quiere llevar a escena de manera cinematográfica. Allí, gracias a Zajar y su equipo se mezclan la fantasía y la magia de Peter Pan, con un depurado trabajo de siluetas, texturas y materiales para lograr que los diseños marquen el carácter de cada personaje.
La riqueza artesanal de sus propuestas es evidente, cuando diseña para novias, reinas de belleza o actores, en este caso.
El vestuario, explica el diseñador en su oficina, rodeado de libros de moda, premios, revistas, fotografías con famosos colegas, hilos, botones, muestras de materiales, bocetos digitales y descripciones de personajes, tendrá un concepto orgánico, ligado a la selva y al ambiente salvaje que transmite la obra.
Para lograrlo, Hernán se acompañó del talento de artesanos de todo el país, a quienes les ha encargado una muestra tras otra hasta lograr el resultado deseado.
Por ejemplo, a una artesana de Zipaquirá le encargó un chaleco de tiras de cuero muy delgadas, que debía ser tejido en macramé. “Se me van a acabar las manos”, se quejaba ella, acostumbrada a tejer seda. “Cómprate unos guantes”, le ripostaba Zajar, con su gracia y naturalidad costeña. Y es que sabía que ella es la mejor en el tema y confiaba en su trabajo, como en el de los artesanos de collares de Putumayo, los de sombreros de Sandoná, Nariño, o el del equipo de trabajo de efectos especiales, que elaboró el tocado del Jefe Indio, que simula con excesivo detalle una cabeza de cocodrilo.
Muchos de los textiles trabajados por Hernán fueron obtenidos en estampación digital y, en otros casos, con el uso de materiales sintéticos que le proporcionaron las texturas y tonos que tanto deseaba. Él, estricto como siempre, no descansaba hasta tener lo que ya había imaginado y visualizado para su puesta en escena: cortezas de árboles exactas para las tirantas o calzonarias de Peter Pan, detalles de hojas y formas de musgo para los trajes de los niños perdidos. Y así con cada personaje. En las prendas, luego de concebidas en su base textil, se involucraron detalles como bordado en chaquiras y tejidos en fibras naturales.
Peter Pan, el musical
– El elenco está compuesto por más de 40 actores, bailarines y cantantes nacionales e internacionales, entre ellos Karoll Márquez, Diana Hoyos, Juan Manuel Medina (Mojito Lite) y Carlos Andrés Mejía (Obvidio en Día a Día).
– Dirigida por el español Pedro Cano, escritor y director de los musicales Doroty y El anillo de la imaginación.
– Versiones de esta obra se han presentado en España, Portugal, México y Reino Unido desde hace 16 años.
– Fue el primer musical de habla hispana en presentarse en el West End de Londres, considerado el Broadway de Europa.
Foto: David Schwarz.