
Prevalece la creencia de que mantener un huerto es costoso, pero la realidad es que todos estamos llenos de recursos naturales para nutrir nuestras plantas. Y para hacer trizas a ese mito, aprende a preparar abonos caseros para tu huerta en casa, sin gastar una fortuna.
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Abono casero que puedes preparar en casa
El abono es clave para el bienestar de nuestras plantas en casa. A través de sus raíces, las plantas absorben los nutrientes necesarios para crecer y florecer. El nitrógeno, el fósforo y el potasio son los macronutrientes esenciales que el abono proporciona.
El nitrógeno estimula el crecimiento, el fósforo favorece la maduración de flores y frutos, y el potasio facilita el transporte de nutrientes y fortalece los tejidos. Además, los abonos mejoran la resistencia de las plantas a enfermedades, aumentan la floración y fortalecen el sistema radicular.
Por lo anterior estos componentes pueden llenar de más de estos nutrientes a tus plantas si las agregas en el abono que usarás.
- Cáscaras de huevo: Tritura cáscaras de huevo y mézclalas con agua. Deja reposar durante 24 horas para liberar sus nutrientes.
- Cenizas de leña: Mezcla 3 cucharadas de café de cenizas con 4 cucharadas grandes de cenizas de leña en un litro de agua. Reposar durante 24 horas antes de usar.
- Cáscaras de plátano, zanahoria y jitomate: Estas cáscaras también son excelentes para hacer abono casero.
Para enriquecer aún más la fertilidad de tu suelo, considera incorporar restos de café, hojas de té, y cáscaras de plátano. Estos elementos añaden minerales y nutrientes adicionales.
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Compost para uso en casa
Otra de las formas de fortalecer las plantas es el compost, es la enmienda orgánica por excelencia. Puedes crearlo en casa utilizando restos de comida y recortes de césped. Es prácticamente gratuito y proporciona nutrientes esenciales para tus plantas.
- Recolecta restos de comida y vegetales: Guarda cáscaras de frutas, verduras y otros desechos orgánicos.
- Tritura los restos en una licuadora o procesadora de alimentos: Esto acelera la descomposición.
- Mezcla los restos triturados con hojas secas: Utiliza hojas de árboles o arbustos.
- Agrega un poco de tierra al montón de compost: Mantén el montón húmedo pero no empapado.