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La situación es tan reiterativa que casi se ha transformado en un patrón. El jueves, Teófilo Gutiérrez era esperado en el entrenamiento de Racing Club, que jugará “el partido del campeonato” ante Boca Juniors, el domingo (a las 5:15 hora de Colombia), pero brilló por su ausencia. Una vez más. El delantero costeño no se comunicó con el cuerpo técnico que conduce Diego Simeone.
Y, después de varios llamados cruzados desde Avellaneda a la sede de la Federación Colombiana en Bogotá, la gerencia del club argentino encontró una respuesta que le puso los pelos de punta al Cholo: “Teo se quedó varado en Barranquilla porque su esposa no contaba con el permiso para salir con sus dos hijos del país”. La misma excusa había puesto antes de la Copa América, cuando viajó para jugar los amistosos previos y se reincorporó tardíamente porque no tenía los papeles en regla. Lo esperan para esta mañana. Si no llega en condiciones, perdería la titularidad en el equipo.
“Nosotros nos comunicamos con la Federación, que le había sacado el pasaje de vuelta un día después del partido con Argentina. Tendría que haber estado en nuestro país el miércoles en la noche. Nos dijeron que su esposa y sus hijos no podían venir sin él por el tema de la autorización y que por eso decidió no tomar el vuelo. Esperemos que llegue este viernes”, le dijo a El Espectador el jefe de prensa del plantel, José Luis Pasqués.
Estas palabras formales están despojadas de la bronca que invadió a Simeone el jueves en la mañana, en el predio Tita Mattiussi, donde se entrena Racing Club. Es más, en el club sospechan que se trató de una maniobra de Teo para quedarse unos días más en Barranquilla, su ciudad natal, la sede del partido de las eliminatorias en el que Colombia perdió 2-1 con Argentina. Un partido que el atacante no jugó y que le generó cierto fastidio con el técnico Leonel Álvarez.
“Es el cuento del pastor mentiroso”, dijeron en el entorno de Simeone. Los antecedentes no avalan la confianza en Teo. Además del hecho de bajarse del avión con el mismo pretexto del papelerío antes de la Copa América, el mes pasado, después del choque ante Bolivia en La Paz, el jugador colombiano se autoexcluyó del partido ante San Martín de San Juan. Gutiérrez acusó “un estado febril” y le dijo al Cholo que no estaba en condiciones de entrenarse y viajar a la zona cuyana del país. El entrenador le pidió que hiciera “un esfuerzo”. Sin embargo, el goleador se negó. Así y todo, el médico del plantel constató que el jugador estaba con gripe, aunque también informó que podría haberse recuperado para volar junto a sus compañeros y así estar disponible contra los sanjuaninos. A sus compañeros, esta actitud les cayó pésimo y para evitar más problemas, el delantero ofreció sus disculpas.
Simeone está que vuela. Y si no toma una decisión drástica, será porque Teo es el goleador de un equipo que marcha invicto, a 8 puntos de Boca Juniors, pero tiene una ineficacia ofensiva alarmante. Apenas hizo 11 goles en el actual Apertura. Y 5, casi la mitad de ellos, los hizo el colombiano, más allá de que hace media docena de partidos que no deja su huella en la red.
El gerente de Racing Club, Miguel Rosello, está haciendo todo lo posible para que Teófilo Gutiérrez y su familia viajen juntos en business —otro inconveniente— y puedan aterrizar hoy a la mañana en Buenos Aires. El Cholo espera que, del aeropuerto de Ezeiza, Teófilo se sume al entrenamiento. Si está a punto, será titular junto a Giovanni Moreno. De lo contrario, irá al banco. Como le pasó en su Barranquilla ante Argentina. Mientras tanto, suena fuerte la posibilidad de que Teo emigre a Europa. Nápoli y Español de Barcelona lo tienen en sus planes. En Racing Club lo quieren retener. Parece difícil con tanto incumplimiento.