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El Clásico RCN-Sistecrédito 2025 está viviendo días de pura intensidad. La edición 65 de una de las carreras más tradicionales en Colombia está cumpliendo con la promesa de emoción, montaña y sorpresas, y después de seis etapas la clasificación general dio un vuelco que dejó a Diego Camargo como nuevo líder y gran candidato al título. Pero nada está escrito: las carreteras del Eje Cafetero y el Valle del Cauca guardan trampas para todos, y todavía queda terreno para los valientes que quieran colocar su nombre en la historia.
La carrera hasta aquí: seis capítulos de emoción
El arranque en Apartadó dejó un nombre propio: Wilmar Paredes (EPM Medellín) abrió la fiesta con un embalaje poderoso en Mutatá, vistiéndose de amarillo en la primera jornada. Su equipo trabajó con oficio y desde el inicio se vio que el lote no estaba para concesiones: 170 corredores y 18 escuadras partieron con hambre de gloria bajo el sol de Urabá.
La segunda etapa, con llegada al Cerro El Volador en Medellín, fue puro espectáculo. Alejandro “Pony” Osorio (Orgullo Paisa) atacó con fiereza y en los últimos 300 metros desbancó a Yonatan Castro (EPM), que había liderado toda la subida. Ese golpe de autoridad lo convirtió en nuevo líder general y levantó el ambiente en la capital antioqueña.
El tercer día volvió a premiar a los velocistas: otra vez Paredes sacó a relucir su potencia en Puerto Salgar. Sin embargo, el amarillo se mantuvo en la espalda de Osorio, que resistió con carácter tras sufrir un percance mecánico.
La cuarta etapa trajo un cambio radical: en Facatativá, José Misael Urián (Team Sistecrédito), con apenas 22 años, superó en el embalaje nada menos que a Óscar Sevilla y además se adueñó del liderato de la general. El joven boyacense se metió de lleno en la conversación de favoritos y su victoria encendió la ilusión de su escuadra.
El turno de los sub-23 no se detuvo ahí: en Ibagué, la quinta etapa coronó al juvenil Johan Rubio (Nu Colombia), que con apenas 19 años entró en solitario y llorando de emoción. Urián conservó la camiseta amarilla, mientras todos apuntaban la mirada hacia la temida etapa reina en el Sifón.
Y llegó el día marcado en rojo. La sexta etapa, con paso solemne por Armero en memoria de las víctimas de 1985, desembocó en la montaña más dura del país: el Alto del Sifón, a 4.149 metros. Allí Diego Camargo (Team Medellín) dio un golpe de autoridad, se fugó en solitario y, pese a una caída en el descenso, se llevó etapa y liderato en Manizales. Wilson Peña (Sistecrédito) fue el único que pudo sostenerle el paso, quedando a 43 segundos en la general. Urián, que llegaba de amarillo, se hundió y perdió más de 14 minutos. La montaña dictó sentencia: el Clásico RCN entró en su fase decisiva.
Clasificación y favoritos: Camargo toma el mando, Peña no se rinde
Con Camargo de líder, el Clásico parece inclinarse hacia un duelo entre él y Peña. El boyacense del Team Medellín tiene la confianza de haber ganado en el día más exigente, demostrando temple y piernas para soportar los 4.000 metros del Sifón. Su experiencia, sumada al respaldo de figuras como Óscar Sevilla, es su carta más fuerte.
Pero Wilson Peña y el Team Sistecrédito no están vencidos. La escuadra verde tiene quizá el bloque más sólido: además de Peña, cuenta con José Misael Urián, Sebastián Castaño y Estiven García, (líder de los sub -23) todos dispuestos a atacar desde distintos frentes. Ese poder colectivo puede desgastar a Camargo si logran conectar en conjunto.
Un escalón más atrás aparece Javier Jamaica (Nu Colombia), tercero en la general, a 4:44. Su equipo partió con la idea de respaldar a Rodrigo Contreras, pero la debilidad de este en el Sifón obliga a replantear la estrategia: ¿apostar todo por Jamaica o confiar en que Contreras recorte en las próximas etapas y en la contrarreloj final? La duda pesa, aunque la realidad es que Jamaica está mejor posicionado y con margen para sorprender si aprovecha las etapas de montaña.
Yeison Reyes (Orgullo Paisa), cuarto a 5:16, no puede descartarse. Viene de ser tercero en la Vuelta a Colombia y ganar allí la etapa reina. En este Clásico no brilló en el Sifón, pero conserva margen para volver a atacar en la séptima etapa. Un buen día en la montaña lo podría meter de nuevo en la pelea por el podio.
El gran perdedor hasta ahora ha sido Rodrigo Contreras (Nu Colombia), que llegaba como uno de los máximos favoritos y salió de Manizales con una desventaja de casi nueve minutos. Solo un milagro en las siguientes jornadas lo devolvería a la disputa del título, aunque su experiencia lo convierte en un corredor peligroso si se reactiva.
Lo que viene: tres días para definir al campeón
El Clásico RCN 2025 no está cerrado. Restan tres etapas que pondrán a prueba las piernas, la estrategia y la resistencia mental.
- Séptima etapa (Villamaría – Pereira, 201,6 km): es la fracción más larga del Clásico y combina descensos veloces con puertos de montaña exigentes. El Alto del Descanso (1ª categoría) será la primera gran selección del día, seguido del Alto de San Clemente (2ª categoría) y un tercer puerto en Anserma. El terreno, lleno de trampas, es ideal para emboscadas. Aquí Camargo deberá resistir los ataques del bloque Sistecrédito.
- Octava etapa (Pereira – Buga, 135,9 km): día prácticamente plano, diseñado para velocistas. Sin embargo, las fugas pueden prosperar si los equipos de sprinters no controlan. Para los hombres de la general será jornada de “aguantar”, pero el desgaste acumulado puede cobrarse facturas antes de la crono decisiva.
- Novena etapa (CRI Cali – Cristo Rey, 12,6 km): la gran definición. Una cronoescalada pura, en ascenso constante y rampas exigentes hasta el Monumento a Cristo Rey. Aquí los escaladores y contrarrelojistas tienen su última oportunidad de marcar diferencias. Camargo es sólido en este terreno, pero Peña y Contreras guardan esperanzas de dar la estocada.
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