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Ayer empezó en Lisboa, Portugal, la Vuelta a España 2024, la última carrera de tres semanas de Rigoberto Urán, el ciclista colombiano más carismático del World Tour. Todas las miradas están puestas en él, en sus gestos, sus excentricidades y en lo que pueda dar en la ruta a Madrid. Tras más de 15 años en la élite, el antioqueño pondrá fin a su carrera como profesional al final de la temporada.
Se codeó con los mejores y a todos les tomó el pelo. No se conformó con ser bueno sobre la bicicleta, sino que también se estableció como empresario al fundar Go Rigo Go. Se convirtió en un referente nacional luego de superar una niñez complicada en la que las dificultades económicas y el conflicto armado por poco le ponen fin a una historia que después fue llevada a la televisión.
Urán es uno de los máximos exponentes en la historia del ciclismo colombiano, un escarabajo de época. Pedalista de tres semanas y escalador de élite con algunos tintes de contrarrelojero, se dio el lujo de correr en los equipos más importantes del mundo. Estuvo en el Caisse d’Epargne, cuando este todavía no se llamaba Movistar Team, y después pasó al Sky, que hoy conocemos cómo Ineos.
Desde 2016 corre para Education First, una escuadra con figuras como Richard Carapaz, Alberto Bettiol y Esteban Chaves, quienes saben que más allá de lo que logren en la bicicleta, Urán, con su icónica personalidad, se va a robar el show. Así fue en la presentación de los equipos. Los flashes y gritos de los aficionados estaban encima del Toro de Urrao, a quien el pelotón extrañará cuando su ya anunciado adiós se consuma.
“El Toro de Urrao”
Rigoberto Urán Urán nació en Urrao, un pueblo entre montañas a 129 kilómetros de Medellín. No fue el primer ciclista famoso oriundo del municipio, pues de allá también es Óscar de Jesús Vargas —tercero en la Vuelta a España 1989—, pero sí el de mayor legado.

En esa población del suroeste antioqueño Rigo dio sus primeros pasos en el ciclismo, un deporte al que lo introdujo su padre, Rigoberto de Jesús Urán, quien fue asesinado por paramilitares cuando el ahora ídolo tenía 14 años. Para ayudar en el hogar, el Toro vendió números de chance y así apoyó a Aracely, su madre, y a su hermana Martha. A los 16 años se marchó a la capital antioqueña para integrar Orgullo Paisa.
Ganó dos Vueltas del Porvenir consecutivas (2004-2005), que le auguraban un buen futuro. Al tiempo sentía la presión de ser profesional rápido para apoyar a su familia a la distancia. A los 19 años le llegó la oportunidad de ir a Europa, y la tomó. La adaptación no fue fácil para él, pero, a diferencia de algunos compatriotas, no estaba dispuesto a tomar el vuelo de regreso. Aunque al principio enfrentó la barrera del idioma, hoy domina el italiano y se defiende con el inglés.
Las caídas y las fracturas lo acompañaron en sus primeros años por el Viejo Continente. La más grave fue en la Vuelta a Alemania 2007, en la que tras perder el control en una curva cayó por un abismo y se rompió ambos codos. En su recuperación fueron claves Beppe y Melania Chiodi, quienes lo acogieron en Brescia. Rigo los considera sus “papas italianos”.
Tras correr primero en el Team Tenax y luego en Unibet.com, donde compartió con Víctor Hugo Peña, en 2008 Rigo tuvo la oportunidad de vestir el maillot de un equipo del World Tour. Se trataba del Caisse d’Epargne, en el que tuvo como compañero al español Alejandro Valverde y también la oportunidad de correr cada una de las grandes vueltas (Giro, Tour y Vuelta) por primera vez en su carrera.
Entre los mejores del mundo
En 2011 arrancó su etapa en el Sky, donde le dieron más protagonismo. En la escuadra británica compartió con grandes campeones como Chris Froome y Bradley Wiggins. En su segundo año con el equipo fue séptimo en el Giro de Italia y se quedó con la camiseta blanca de los jóvenes. Un año después le dio a Colombia su primera medalla olímpica en la ruta (Londres 2012). Rigo se había escapado junto con el kazajo Aleksandr Vinokurov, quien lo venció en los metros finales.
Su medalla de plata y la maglia bianca fueron el golpe en la mesa que le sirvió para decir “aquí estoy”, y un año después estaba peleando en la general de la corsa rosa. Ese 2013 Wiggins era la principal carta de Sky en Italia, pero su comienzo accidentado lo obligó a abandonar. A Urán le tocó asumir la responsabilidad de pelear arriba y se trepó al segundo lugar de la general, por detrás del italiano Vincenzo Nibali.
En 2014 volvió a cambiar de equipo y se unió al Omega Pharma-QuickStep. Su objetivo principal era el Giro, y lo empezó bien. Después de ser segundo durante varias etapas, se impuso en la crono de la fracción 12 y se subió a lo más alto, convirtiéndose en el primer colombiano en vestir la maglia rosa. Su liderato duró hasta la etapa 16, en la que Nairo Quintana, su compatriota, lanzó una ataque en medio de un episodio confuso y lo rebasó en la tabla.
“La vida te pone donde tienes que estar. Si uno mirara hacia atrás, no podría vivir contento. En esa ocasión nos atacaron con la bandera roja arriba, pero son las situaciones que se dan en la carrera. En ese momento me dolió, porque cuando uno ve la bandera roja significa que uno tiene que parar, pero en Italia es que continúen. Son momentos que uno tiene que vivir, y ya está”, comentó sobre ese episodio.

El Toro trató de embestir a Quintana en la lucha por la primera plaza, pero el boyacense fue efectivo para defenderse. Al final compartieron el 1-2 en el podio, en el que podría considerarse como uno de los hitos más importantes en la historia del ciclismo colombiano.
Con el Quick-Step no volvería a figurar en el podio de una grande, pero sí logró su primer título en el World Tour al imponerse en el Gran Premio de Quebec, carrera de un día que tiene lugar en Canadá. En 2016 firmó con el EF Education, que entonces se llamaba Cannondale y vestía de verde. En su primer año volvió a destacrse en el Giro, donde fue séptimo.
El personaje y el empresario
Su mejor momento con su actual equipo llegó en 2017, en el Tour de Francia, en el que quedó segundo detrás de su excompañero Chris Froome. En esa carrera dijo una frase por la que fue tendencia durante varios días. Al final de una de las etapas, un periodista le preguntó por una caída que ocurrió durante la fracción, a lo que el antioqueño, muy a su estilo, respondió: “Yo qué voy a saber güevón”.
“A la hora de hablar con ustedes (los periodistas), ustedes hablan con Rigo, no están hablando con el ciclista. Mi vocabulario es con mucho amor, nunca para ofenderlos a ustedes. Con todos tengo agradecimiento y cuando me preguntan yo les contesto como si le estuviera hablando a mi mamá o a Michelle, o al que sea”, comentó años después sobre ese episodio.
Al tiempo que figuraba en los tops 10 de las grandes vueltas, el Toro de Urrao era protagonista al final de las carreras, independiente del resultado, por su espontaneidad al dar declaraciones. En redes sociales no podía saltar el ‘mijitos’ para saludar a sus seguidores y a nivel comercial, las frases que pegaban, quedaban ilustradas en la indumentaria que vendía en su empresa Go Rigo Go, fundada en 2013 por él y su esposa, Michelle Durango.
En su faceta como empresario también ha organizado varias ediciones del Giro de Rigo, una carrera para ciclistas aficionados con invitados de lujo que suele tener las carreteras de Colombia como escenario. Ha contado con grandes ciclistas entre sus invitados como Tadej Pogacar, Egan Bernal, Wout van Aert, Chris Froome y Peter Sagan, entre otros. En 2018 tuvo su primera edición y gracias al éxito que tuvo el evento, Urán lo exportó a otros países como Costa Rica y Ecuador.
Su sentido del humor le dio un alcance que ningún otro ciclista colombiano ha tenido. Por ejemplo, hizo alarde de su parecido con Mick Jagger, el cantante de los Rolling Stones, en una época en la que el ciclista tenía un corte de pelo similar. “Bogotá, termino de firmar aquí y salgo para el concierto, les caigo en taxi”, publicó en sus redes en 2016, cuando la banda británica estaba de gira por la capital colombiana.
Los últimos años
Entre 2016 y 2022 Rigo estuvo en el top 10 de al menos una grande por temporada. En la ronda ibérica de 2022 ganó la etapa 17 y se unió al club de los colombianos que lograron al menos una victoria en el Tour, el Giro y la Vuelta. Los otros son Luis Herrera, Oliverio Rincón y Nairo Quintana.
En EF se ha sentido como en casa y ha podido disfrutar en compañía de grandes ciclistas y paisanos, como Esteban Chaves. También volvió a competir en unos Juegos Olímpicos, los de Tokio 2020 -disputados en 2021-, y obtuvo diploma en las dos pruebas de la ruta.
En febrero de este año, durante los Campeonatos Nacionales que se celebraron en Tunja, Rigoberto Urán anunció que al final de la temporada colgará la bicicleta. “Es algo que hemos hablado en familia. Algo que da mucho miedo. Miedo, ¿a qué? No sé”, dijo mientras se secaba algunas lágrimas. “Ya no voy más. Lo he hablado con todo el equipo. Me da mucho miedo, pero este año he llegado a la conclusión de que es la última temporada como ciclista profesional. Estamos preparados”.
La Vuelta a España 2024 será la décima competencia a la que Rigo hará frente este año. Disputó las dos pruebas de los Nacionales de Ruta (CRI y fondo), dos clásicas y cinco carreras de una semana. Su mejor resultado lo logró en el Tour Colombia, en el que fue cuarto.
Esta ronda ibérica podría ser su última carrera. Todavía quedan el Mundial de Ciclismo y algunas clásicas en el calendario del World Tour, pero el antioqueño no se animó a dar una fecha concreta cuando dio el anuncio. A Urán le quedan pocas semanas como ciclista, pero Rigo será eterno.
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