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Tras el trabajo de demolición que realizo el sábado a la perfección Nairo Quintana, el que solamente vimos nosotros porque en la televisión, en la radio y en la prensa de Europa y Colombia lo único que resaltaron fue el que Nairo no pudo sacar de rueda a Froome, sin que se dieran cuenta del inteligente desgaste que realizaba el boyacense, sólo bastó el espíritu de lucha y el coraje de Alberto Contador y su equipo y la viveza del líder del Movistar para meterse en la fuga para darle a la carrera el vuelco definitivo que los colombianos estábamos esperando, que deja al boyacense a las puertas de una gloriosa entrada el próximo domingo por la Puerta de Alcalá al Paseo de la Castellana en Madrid.
La de este domingo fue la batalla sin cuartel más emotiva que se ha librado este año en las tres grandes Vueltas. Contador, con dos hombres de su equipo, Nairo con Castroviejo y Fernández a su lado, Contador con Rony y Trofimov, Brambrilla y De la Cruz del Etixx, Formolo y Moreno del Cannondale, Frayle de Dimension Data, Mamykin del Katusha, Elisondo de FDJ y Felline del Trek atacaron a ocho kilómetros de la salida, en terreno llano, mientras que atrás quedaban mirándose sin saber qué hacer, Froome, Chaves y los demás corredores que están peleando los primeros puestos de la general.
Y pronto los escapados consiguieron una diferencia de dos minutos que defendieron a muerte y que hasta en algún momento consiguieron llevar a casi los tres. En la primera parte de la etapa fueron los corredores del Tinkoff los que llevaron la fuga mientras que atrás el descontrol era total. En medio de esta vibrante puja los muchachos del Astana se pusieron en evidencia pues días antes el técnico del Sky había declarado con absoluto descaro y desfachatez que ya tenían arreglado un equipo para que los apoyara, como si ellos pudieran violar las reglas a su antojo. En el pasado siempre hubo equipos que por dinero le dieron la mano a otra escuadra pero jamás nadie se había pavoneado por eso jamás se había hecho una confesión tan burda que merece mayor sanción que la que se le aplica sin contemplación al corredor que simplemente le pasa una rueda a quien no es de su equipo… y ahí si los comisarios pasaron de agache y pelaron el cobre dejando ver que el equipo de Froome hasta tiene comprados a los directores y hasta a quienes juzgan las carreras…
Al llegar al ascenso final fue Nairo el que tuvo que ponerse al frente para mantener y luego aumentar la diferencia. Uno a uno fueron quedándose sus compañeros de aventura y hasta el mismo Contador debió ceder el paso para que el último kilómetro lo hicieran en cabeza Quintana y Brambilla quien aprovechó el desgaste del colombiano para ganar la etapa.
El imbatible había caído estruendosamente antes de lo que se pensaba, el hombre que muchos aficionados y comentaristas –hasta colombianos- daban por triunfador, se había derrumbado, había sido moral y físicamente abatido y ya estaba a tres minutos y medio. Ahora le queda a Nairo defender su ventaja y quizás hasta darle un nuevo golpe en la contra reloj. Y se acabó el ominoso y humillante dominio del Sky.