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Pedro Delgado, uno de los mejores escaladores en la historia ciclística de España, afirmó el día de la presentación de la Vuelta 2.013 que parecía hecha para él pues la topografía favorece netamente a quienes suben: 11 llegadas en alto, seis etapas planas y únicamente dos cronómetros, la del sábado por equipos sobre 27.4 kilómetros y la individual de 38.8, que tiene la primera mitad en un falso llano que lleva a un premio de montaña de tercera categoría y la segunda parte en suave descenso.
Sobre este recorrido El País de España, tomando las palabras del técnico Eusebio Unzué, lo calificó como “casi disparatado”, en el que se le dio absoluta primacía al espectáculo, a unas finales de toma y dame, a una carrera nerviosa y movida que por primera vez irá a 189 países en alta definición. Para satisfacción de los ciclistas colombianos parece que se acabó definitivamente ese esquema que por varias décadas se usó en las tres grandes vueltas, con por lo menos ocho etapas llanas de entrada y luego la montaña, que se partía en dos con tres o cuatro jornadas para los pasistas. El Giro de Italia fue el primero en mezclar toda clase de terrenos con indudable éxito, hasta el punto de que España lo impuso el año pasado y el Tour de Francia en la edición de los 100 años que acaba de terminar. Ahora rodadores y escaladores tienen las mismas posibilidades y las carreras se hacen apasionantes desde los primeros días.
En los 3.358 kilómetros que se recorrerán se encuentran 39 puertos: 17 de tercera categoría, siete de segunda, 12 de primera y tres de categoría especial. El último ascenso, en vísperas de la llegada a Madrid, será el Alto del Angliru en las montañas asturianas, considerado como el más duro del mundo, al que se llega con impresionantes rampas, hasta del 24 por ciento. Pero como cosa rara los expertos del viejo mundo no tienen entre sus favoritos a quienes han mostrado en esta temporada que son los mejores del planeta cuando se va hacia el cielo, los “escarabajos” colombianos, a pesar de que han sido protagonistas de primera línea en el Giro y en el Tour, en los que tampoco nadie los tenía en cuenta como candidatos a nada. Y, como en Italia y Francia, van a llevarse otra sorpresa -¿puede ser sorpresa luego de lo mostrado por Urán, Betancur y Quintana?-. ¿Estarán ciegos, o, con una redomada mala leche, se resisten a darle los méritos que merecen a quienes creen unos subdesarrollados tercermundistas?
Aunque Nairo Quintana, el único colombiano al que mencionan por su ausencia, ya les advirtió en entrevista que concedió a la EFE, que tras su compañero Alejandro Valverde aparecen con primerísima opción sus compatriotas del Sky Sergio Luis Henao y Rigoberto Urán y luego Basso y el campeón del Giro, Vincenzo Nibali, para los comentaristas, técnicos y periodistas locales los aspirantes son Joaquim “Purito” Rodríguez, Alejandro Valverde, Vicente Nibali y Samuel Sánchez, quien quiere cerrar con victoria los 20 años del Euskaltel, que se va definitivamente del ciclismo por las penurias económicas de la península.
Además de Henao y Urán estarán tres colombianos más que con seguridad van a dar guerra: el quinto del Giro y mejor novato, Carlos Alberto Betancur que aunque no fue el rey de montaña en Italia fue considerado como el mejor escalador de la prueba; Cayetano Sarmiento quien tendrá como objetivo apoyar al líder del Cannondale, Iván Basso y Winner Anacona quien se muestra recuperado luego del grave accidente que lo tuvo fuera de competencia por diez meses pero cuya preparación fue demasiado corta.
La única inquietud que tenemos es el tratamiento que le dará el Sky a Rigoberto Urán, la principal carta que tiene nuestro país, pues luego del anuncio ya oficial de su terminación de contrato le ha dado el liderato del equipo a Sergio Luis Henao. La dureza de la montaña que se encontrará no es para él y si la carrera no pone en los primeros días las cosas en orden y obliga al equipo a trabajar para Henao el día que lo suelten se puede ceder tiempo que luego será imposible de recuperar. El subcampeón del Giro ya fue sacrificado inútilmente en esa carrera y no sería justo que se le eche a perder también la Vuelta.
Y otra expectativa grande la tenemos los colombianos con Carlos Betancur, un escalador de raza, quien seguramente quiere emular la hazaña de Nairo Quintana en el Tour. Con los mismos 23 años del boyacense y el respaldo del AG2R será un hueso bien duro de roer y un candidato firme para recoger victorias en esas once llegadas en alto.
Ya los “escarabajos” se llenaron de gloria en el Giro y en el Tour… Por ello podemos soñar en el segundo título en la carrera española, 26 años después del inolvidable triunfo de Luis Herrera, o, en el peor de los casos en otra actuación descollante de esta prometedora nueva generación de ciclistas colombianos.