Ciclista Italiano, Vicenzo Nibali, victorioso en la Milán – San Remo

Con un ataque quirúrgico propio de un escualo, el italiano Vincenzo Nibali (Bahrein), apodado el ‘Tiburón’, devoró a los velocistas para apuntarse la victoria en la edición 109ª de la Milán-San Remo, la primera gran clásica de la temporada ciclista.

AFP
17 de marzo de 2018 – 01:26 p. m.
Luca Bettini / POOL / AFP
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Siete kilómetros en solitario y una entrada en la Via Roma con unos metros de ventaja le sirvieron para cruzar el primero la línea de meta, tras un esfuerzo de 294 kilómetros y siete horas sobre la bicicleta. 

Nibali, incluso, tuvo tiempo de darse la vuelta y saborear el instante «mágico», según sus palabras, de añadir esta prestigiosa carrera a su ya de por sí denso palmarés.

«No tengo palabras», dijo el siciliano nada más cruzar la meta. «Corríamos para (su compañero) Sonny Colbrelli, pero en los últimos 15 kilómetros me sentí muy bien. Cuando supe que tenía 20 segundos de ventaja, le di gas a tope», bromeó el ciclista de 33 años.

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«No soy rápido y tenía que inventar algo (…) Soñaba con el triunfo, pero no me lo esperaba», admitió.

El ganador del Tour de Francia-2014 cruzó la meta con unos metros de ventaja sobre el australiano Caleb Ewan, segundo, y el francés Arnaud Démare, tercero.

«Es un gran resultado, pero estando tan cerca de la victoria es un poco decepcionante», admitió el australiano.

Nibali era, junto al holandés Tom Dumoulin, el único especialista de grandes vueltas por etapas presente en la salida de Milán, y se aprovechó del marcaje entre los dos grandes favoritos, el campeón del mundo eslovaco Peter Sagan y el polaco Michal Kwiatkowski, ganador el año pasado, para sorprenderles y llevarse la victoria.

Sagan, sexto  Sagan llegó a línea de meta en sexto puesto y sigue con un único ‘monumento’ en su palmarés (La Vuelta a Flandes-2016) y sin poder inscribir su nombre en San Remo, la clásica destinada a los esprínteres.

Kwiatkowski por su parte, finalizó en undécima posición.

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Nibali puso fin a doce años de espera para ver a un corredor italiano imponerse en ‘La Classicissima’, desde que lo lograse Filippo Pozzato en 2006.

El corredor italiano de 33 años es uno de los pocos corredores de la historia en haber ganado las tres grandes carreras por etapas (Giro, Tour, Vuelta) y el único en activo. Pero el siciliano también sabe ganar clásicas, como ya demostró en el Giro de Lombardía.

Nibali había sido tercero en 2012 en la Milán-San Remo.

Esta 109ª edición, corrida bajo una intensa lluvia durante varias horas antes de la aparición del sol a 60 kilómetros de meta, vivió una escapada de nueve corredores lanzada en el kilómetro 9.

Los últimos escapados (Bono, Maestri, Rota, Van Winden) fueron alcanzados a una treintena de kilómetros para la llegada.

En la Cipressa, última dificultad del día, no se produjeron ataques, pero sí se vio una espectacular caída del británico Mark Cavendish, ganador en 2009, cuando restaban 10 kilómetros para el final.

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