Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
De todo se dijo durante la última semana no sólo en España, sino en el mundo entero, pero la verdad estaba por verse en el gramado del Camp Nou, donde estaba en juego mucho más que el honor que todo clásico ofrece.
Y después de 90 minutos entre Barcelona y Real Madrid, se patentó de nuevo la superioridad reciente del azulgrana, que no tuvo contemplación alguna sobre su eterno rival con una goleada 5-0 que lo encumbró al primer lugar de la liga española después de 13 jornadas.
Los de Guardiola llegaron a 34 puntos, dos más que los sumados por los de Mourinho, quien no tuvo de otra que masticar la bronca del resultado en silencio, mientras las gradas lo despedían en medio del abucheo, cobrando revancha por la semifinal de la pasada Champions, en la que el portugués, como técnico del Inter, celebró en la mitad del campo catalán la clasificación negriazul.
‘Pep’, por su parte, extendió su paternidad sobre los blancos, ya que el entrenador no sabe lo que es perder con el Madrid desde que se sentó en el banquillo blaugrana y este lunes celebró la quinta victoria en clásicos.
La estadística también terminó por negarle otra oportunidad a Cristiano Ronaldo y al propio Mourinho, de celebrar de una vez por todas en el Camp Nou, por lo que tendrán que esperar entonces hasta la próxima temporada de Liga o si se da algún cruce más adelante en la Champions.
‘CR7’, además, volvió a ser opacado por Lionel Messi, quien avisó a los seis minutos de juego con un postazo que lució rebelde al ingenio del crack argentino, el cual volvería a disponer de opciones, pero sin concretar ninguna por hacer una de más.
Igual el rosarino tuvo la suficiente nitidez de su fútbol para arrumar defensas blancos, juntarse con Iniesta, Xavi o Pedro, dejar mano a mano a sus compañeros con Íker Casillas e incluso exaltar los ánimos de los rivales, ya que Pepe y Carvalho le recriminaron en más de una ocasión y tuvieron que acudir a la pierna fuerte para frenarle.
El 10 del Barça le ganó una vez más el pulso al lusitano, quien intentó empujar sin mayor precisión, aunque lo único que lamentó La Pulga fue cortar su racha de 10 partidos seguidos marcando —nueve con el Barça y uno con la selección albiceleste— y no poder marcarle a un equipo dirigido por Mourinho.
Pero la definición que le faltó a Messi, les sobró a Xavi (10’ p.t.), Pedro (18’ p.t.), David Villa (10’ y 13’ s.t.) y Jeffrén Suárez (45’ s.t.), para escribir otra página gloriosa del barcelonismo, que parece encaminarse a seguir marcando una era a punta de filigrana y goles.
“Fue un partido fácil de analizar, ganó el que hizo las cosas bien y perdió el que jugó mal. Duele perder así, pero el campeonato no termina acá, estamos cerca del líder y ahora es cuando más carácter debemos mostrar para jugar el próximo partido”, sentenció ‘Mou’ al final del juego.
Está claro que todavía hay mucha Liga por delante y dos puntos de diferencia entre azulgranas y merengues no son para dictar sentencia, pero el madridismo también necesitará de tiempo para superar una humillación como la recibida este lunes.