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En los partidos decisivos se conoce la categoría de los jugadores. Y al arquero argentino Gastón Pezzuti le sobró jerarquía en los momentos definitivos del torneo para llevar a Nacional a la conquista de su undécima estrella.
Este sábado en la noche fue una de las figuras del partido que el conjunto paisa le ganó 2-1 a Equidad y que obligó a la definición por penaltis, en la que el golero se vistió de héroe y detuvo tres cobros para poner a celebrar a los 45 mil hinchas, que vistieron de verde el estadio Atanasio Girardot.
Clase también demostró el veterano Jairo El Viejo Patiño, quien ingresó a pocos minutos del final, cuando el juego estaba 1-0, y luego de una jugada de fantasía le dejó el balón a Carlos Rentería para que marcara el segundo gol de su equipo y de paso se convirtiera en el máximo artillero del campeonato, con 12 anotaciones.
Cuando todo parecía sentenciado y la hinchada local ya celebraba, un golazo de Roberto Polo igualó la serie global, pues Equidad había ganado 2-1 en Bogotá, el domingo pasado.
A Polo, sin embargo, le faltó cabeza fría a la hora de ejecutar su cobro desde los 12 metros y falló ante un Pezzuti inmenso, quien también detuvo los remates de Wilberto Cosme y Javier Araújo, artífices de la excelente campaña del equipo asegurador, pero inferiores a la responsabilidad de definir un título.
Comienzo dudoso
Nacional no podía fallar. En su estadio y con el apoyo de 45 mil hinchas tenía el camino despejado para levantar la copa, así tuviera en frente a un rival muy calificado, probablemente el que mejor trabajo táctico tiene de los 18 que participan en la primera división del fútbol colombiano.
Pero no fue tarea fácil. Equidad, con la ventaja de la ida, salió a hacer lo que todos esperaban que hiciera: defender con criterio, sin meterse tan atrás y sin darle espacios a los delanteros verdolagas.
Nacional, en cambio, no fue la aplanadora que habían anunciado. En la primera parte sólo creó peligro por la vía de los tiros libres de Dorlan Pabón.
Pero cuando todo parecía indicar que la primera mitad terminaría sin goles, apareció Dorlan Pabón para poner en ventaja a los dirigidos por Santiago Escobar, ante una genial asistencia de Macnelly Torres, no tanto por el pase, sino por la manera como se paró fuerte en la jugada previa y con una finta se quitó de encima a Hugo Soto, quien salió a apretarlo.
En el complemento Nacional jugó mucho mejor, tal vez con la tranquilidad de haber igualado la serie, mientras que Equidad se desesperó.
Alexis García, tan fiel a sus principios y a sus conceptos tácticos, se puso a inventar y desordenó el equipo mandando a Cosme a marcar punta y sacando a Marco Canchila, uno de sus experimentados centrales.
Con el 2-0 en contra, que era justo hasta ese momento, los aseguradores decidieron dejar sus restos en la cancha y se fueron con todo en busca de la anotación.
Después de varios tiros de esquina llegó un pelotazo de Édwin Rivas que Polo trató de bajarle a un compañero, pero que terminó mandando al fondo de la red, para revivir las esperanzas de la primera estrella del club bogotano, que llegó a la primera división hace apenas cuatro temporadas y media.
Baldado de agua fría para el Atanasio y fuerte golpe anímico para la definición en los cobros desde los 12 meros.
Pero un equipo es grande cuando tiene historia, títulos, una gran hinchada y, sobre todo, jerarquía. Y todo eso le sobra a Nacional y anoche lo demostró.
Dorlan Pabón, Danny Aguilar y Jairo Patiño cumplieron con su misión y apoyaron la labor de Pezzuti para crear una inmensa conmoción Nacional y prender la fiesta, porque el club paisa es uno de los que más seguidores tiene en todos los rincones del país.
Por primera vez, en los 63 años de historia del fútbol profesional colombiano, el campeón se definió un sábado, pero el ganador fue un equipo que ya se había consagrado diez veces, en 1954, 73, 76, 81, 91, 94, 99, 2005, 2007-I y 2007-II, justamente frente a Equidad, aunque a diferencia de esa vez, en la que se impuso con facilidad en el doble enfrentamiento, anoche su sufrió antes de comenzar a celebrar, pues tuvo en frente a un equipo que peleó e hizo méritos para ganar.
Nacional igualó al América en títulos en este siglo, con cuatro, y superó a Once Caldas y Medellín, que se quedaron con tres.
Santiago Escobar, el caballero repite
En 2005 Santiago Sachi Escobar llevó a Atlético Nacional a la octava estrella venciendo a Santa Fe en la final. Tras su salida en 2006, pasó por Deportivo Pasto, Once Caldas, Júnior y hasta Independiente Medellín, equipo con el que fue segundo del Clausura 2008 tras caer en la final ante América.
Pero como el buen hijo vuelve a casa, el estratega antioqueño regresó en enero a su segundo período como técnico (fue dos veces asistente técnico) con el objetivo de coronarse campeón. Seis meses después: misión, cumplida.
“El partido lo teníamos en las manos pero se complicó y todo fue sufrido. Esto es para mucha gente, me quedo corto para mencionarlos”, afirmó Sachi al final, con lágrimas rodando por sus mejillas.