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Nada mejor para celebrar que con el fruto de un esfuerzo y este miércoles Deportivo Cali no lo hizo con uno sino con dos, provenientes de su inagotable cantera que confirma de paso que la base bien formada es la adecuada para construir un gran equipo.
Y es que gracias a los goles de los juveniles César Amaya y Andrés Escobar el club verdiblanco ya tiene cimientos que se revisten de gloria con el título de la Copa Colombia y riega también la ilusión en un gramado que mejor no pudo estrenarse, porque ya soportó la primera vuelta olímpica justo en la temporada de inauguración.
La victoria sobre Itagüí en la final (3-0 en el global), por más que correspondiera al favoritismo y a la tradición, puede resultar siendo el impulso necesario para los dirigidos por Jaime de la Pava, en su afán de clasificar a los cuadrangulares semifinales.
Los pinchazos frente a los dos últimos del promedio, Cortuluá y Envigado, generaron incertidumbre, pero ahora que la sonrisa ha vuelto esperan prolongarla en la definición de la fase regular, primero contra el Pereira en casa y luego visitando a Equidad en Bogotá. “Esto nos debe motivar aún más para lo que se nos viene”, advirtió el capitán Andrés Pérez.
El bogotano, quien fue el encargado de levantar la Copa, su primera conquista vestido de verde y blanco, reconoció además “que este título vale mucho en lo anímico y en lo material como tal, porque es un torneo de prestigio, que año tras año se hace más exigente y fuera de eso da cupo a la Sudamericana, por eso hay que celebrarlo como se debe”.
Al rival, por su parte, el aplauso de la parcial local le supo a poco, así fuera un merecido reconocimiento a una gran campaña, en la que dejó a grandes como Medellín, Nacional y Millonarios, aparte de convertirse en el primer equipo de la B en disputar el título del certamen.
El inconformismo visitante radicó básicamente en la actuación del árbitro tolimense Albert Duarte, quien le privó de un penalti tras una mano evidente de un jugador del Cali en su propia área, cuando el encuentro se encontraba 1-0.
Igual ‘Las Águilas Doradas’ deberán darle vuelta a la página lo más pronto posible para centrarse en el otro objetivo, el ascenso, algo parecido a lo que deberá hacer el Cali si quiere ser semifinalista del Clausura.