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Por fin un buen partido de fútbol. Al menos mientras Chile tuvo aire para pelearle a España de tú a tú, es decir, durante 75 minutos. Un duelo en el que los dos equipos respetaron el balón, atacaron, coparon espacios y evidenciaron un gran trabajo. El de los australes, reflejo de un señor técnico, que no sabe otra cosa que ir hacia delante, así sepa que el empate le sirve. El de España, consecuencia de un proceso de cuatro años en el que se consolidó la identidad futbolística y la mentalidad ganadora.
Un partido en el que los campeones de Europa volvieron a mostrar por qué son candidatos al título y recuperaron su estilo y su credibilidad, mientras Chile logró el pleno suramericano en octavos de final, impensado al inicio del torneo. Claro, con la derrota austral, cayó el invicto de 14 partidos de los equipos de la Conmebol, que tuvieron el mejor arranque de la historia en un Mundial. La marca anterior estaba vigente desde 1986, cuando durante siete jornadas los “nuestros” no cayeron.
“Nosotros pensábamos que podríamos competir con España de manera equilibrada si jugábamos muy bien y ellos estaban por debajo de su nivel. El partido fue bastante parejo hasta los 37 minutos, cuando por virtudes de ellos y por errores nuestros nos pusieron 2-0 y quedamos con un hombre menos por la expulsión de Marco Estrada”, señaló Bielsa al final del partido, quien explicó que sus jugadores estaban felices por la clasificación, pero tristes por haber perdido.
Al salir del campo, Bielsa se cruzó con el estratega español Vicente del Bosque, quien lo animó diciéndole que en el fútbol había justicia y que por eso los dos equipos habían clasificado merecidamente. Después, el bigotón hizo su análisis del juego: “Chile nos complicó mucho al comienzo y a pesar de la inferioridad siguió jugando de frente. Le doy mucho mérito a ese equipo, que además salió a dar la cara. En cuanto a nosotros, poco a poco vamos recobrando nuestro juego, a pesar de que tuvimos algunas dudas tras el descuento chileno, pero después nos apoderamos de la pelota y ellos retrocedieron. Ya con el objetivo cumplido, que era ganar el partido y el grupo, pues nos relajamos un poco”.
Bielsa señaló que la selección de Brasil, su rival del próximo lunes, es un equipo al que todo el mundo conoce y por eso sobra un análisis suyo, pero advirtió: “Vamos a intentar mantenernos vivos en el torneo y seguir lo más lejos que podamos sin renunciar a nuestro estilo”. Del Bosque, por su parte, aseguró: “Me preocupa Portugal, no sólo Cristiano Ronaldo. Controló muy bien a Brasil y es un equipo que contraataca con mucho peligro. No me satisface que me haya tocado Portugal en vez de Brasil, las dos son grandes selecciones”.
En el otro partido del grupo H, Honduras se despidió con honor al igualar 0-0 con Suiza y aunque no marcó goles, al menos sumó un punto. “Teníamos que mostrar algo más que lo de los dos primeros partidos, buscamos la victoria, pero no fuimos claros para definir. La gente debe estar tranquila, porque este equipo dejó todo lo que tenía en la cancha”, dijo el técnico vallecaucano Reinaldo Rueda.