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«Esto es algo muy hermoso»

Édgar Rentería se vistió de héroe en el segundo partido de la Serie Mundial ante los Vigilantes. Este sábado, tercer juego a las 5:30 p.m. (por Espn).

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Los Gigantes llegan este sábado a Texas con ventaja de 2 a 0 en la Serie Mundial ante los Vigilantes y con el sueño de conquistar el título que no ganan desde 1954, cuando con Willie Mays y compañía estaban en Nueva York. El club se mudó a San Francisco en 1958 y en 2002 estuvo a seis outs de ganar el Clásico de Otoño hasta que los Angelinos de Anaheim remontaron y todo se convirtió en una pesadilla.

Los Vigilantes, entre tanto, que cayeron en los primeros dos partidos (11-7 y 9-0), sumaron 11 derrotas en los juegos que han disputado en San Francisco y por primera vez en esta fase final se fueron con las manos vacías como visitantes. En las dos series anteriores salieron con dos victorias tanto en Tampa Bay ante los Rays como en Nueva York frente a los Yanquis. Sin embargo, los de Texas esperan recuperarse en los próximos tres partidos (a partir de este sábado) en el Rangers Ballpark, donde el zurdo boricua Jonathan Sánchez abrirá por los Gigantes y el derecho Colby Lewis buscará ser el primer salvador de los Vigilantes.

En el segundo partido de esta final, de nuevo fue clave el pitcheo hermético del abridor Matt Cain y un bateo oportuno del campocorto colombiano Édgar Rentería para la victoria arrolladora de los Gigantes, en su estadio AT&T Park.

Pero si el éxito fue para todo el equipo, hubo un pelotero, Rentería, que vivió una noche muy especial: después de 13 años de haber pegado un imparable memorable con los Marlins, volvió a hacerlo, pero esta vez con los Gigantes para acercarlos a su primer título desde 1954.

‘El Niño de Barranquilla’, de 35 años, pegó un jonrón solitario por el jardín izquierdo en la quinta entrada y un sencillo productor de dos carreras en el octavo para que su trayectoria como jugador de equipo se consagrase por completo. El bateo oportuno y productivo de Rentería apoyó otra apertura ganadora de Cain, que le ganó el duelo al zurdo C.J. Wilson, de los Vigilantes.

Una noche después del primer partido que ganaron los Gigantes por 11-7, Cain y Wilson mantuvieron un gran duelo, colgando ceros en las cuatro primeras carreras, cosa que no se veía en una Serie Mundial desde 2005.

Pero la diferencia la puso Rentería con su primer jonrón en una Serie Mundial y sus primeras remolcadas en la fase final. Después de un out en la quinta entrada, el campocorto barranquillero desapareció una recta en cuenta de 0-1, dejándola en los asientos de las gradas del jardín izquierdo.

Rentería, octavo en el orden al bate, llevaba 53 turnos sin pegar un cuadrangular y desde el pasado 27 de julio no lo hacía en San Francisco. En su tercera Serie Mundial, todas con equipos diferentes, Édgar siempre será recordado por un sencillo con dos outs en la parte baja del undécimo episodio cuando dio la victoria y el campeonato a los Marlins de la Florida contra los Indios de Cleveland en el séptimo partido del duelo del Clásico de Otoño de 1997.

“Esto es algo muy hermoso, especial, distinto”, declaró el colombiano, que ha vuelto a recuperar protagonismo en la recta final de su carrera como profesional. “En 1997 viví una etapa muy diferente, ahora tengo una perspectiva distinta, pero como profesional siempre sales al campo a darlo todo”.

Sin embargo, Rentería tiene claro que aún no han ganado nada y que su poderío lo tienen que ratificar ahora a domicilio. “Estoy feliz, pero no creo que eso sea lo máximo. No digo que no sea bueno, pero mejor será cuando ganemos la Serie, eso sería lo más importante¨.

 

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