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Felipe Gaitán Tovar es un economista bogotano de 46 años de edad, egresado de la Universidad de los Andes, hincha de Millonarios desde que tiene uso de razón, con estudios de Alta Gerencia y 22 años de experiencia en compañías multinacionales.
Desde hace mes y medio asumió el cargo de presidente de Millonarios y mientras se entera de todos los detalles del manejo del club con mayor hinchada en el país, sortea la primera crisis deportiva desde que la sociedad anónima Azul & Blanco asumió la administración.
¿Qué tan diferente ha sido manejar a Millonarios con respecto a las compañías en las que había estado?
Esta es una empresa deportiva que se mueve bajo los mismos parámetros administrativos. Lo que la hace diferente es la grandeza de su marca, la numerosa hinchada y las pasiones que genera.
¿Cuál es la situación económica real de la institución?
Nuestro primer reporte va de mayo a diciembre de 2011, porque fue cuando comenzamos a funcionar. Tuvimos ingresos por $11 mil millones y una pérdida contable de $1.500 millones, que se amortiza con los activos que se compraron. Fue un ejercicio bueno, positivo, porque por temas de patrocinio ya se habían realizado muchos adelantos a administraciones pasadas. Para este año tenemos una nómina más costosa, mayores gastos, pero también patrocinios de todo el año, que están por el orden de los seis mil millones, además de la Copa Sudamericana. Estamos tratando de no depender de los ingresos de taquillas y fortalecer el mercadeo, los productos propios, las tiendas, pero sin duda seguimos dependiendo en buena medida de los resultados deportivos, que este año no han sido lo que esperábamos.
Millos está financieramente bien, pero deportivamente mal…
Pues tenemos que clasificar a los cuadrangulares y hacer una buena Copa. Lo deportivo no choca con lo empresarial, sino que van de la mano. Si nos va bien financieramente y nos volvemos rentables, vamos a poder invertir más. Estamos trabajando para el futuro, creando una infraestructura sólida. No se puede gastar más de lo que entra, hay que ser responsables y en eso no vamos a cambiar.
Durante casi un año no se cuestionó el manejo administrativo del club, pero ahora, que no hay resultados deportivos, sí.
El fútbol es así, ganamos tres partidos y somos campeones; perdemos tres y piden la cabeza del técnico. Hay preocupación por los resultados, sin duda, pero les ofrecemos nuestro respaldo al técnico y a los jugadores.
Y además tiene que rendirles cuentas a los 4.125 socios.
Esas son las reglas de la democratización y eso nos hace una empresa transparente. Todos los socios tienen derecho de revisar los estados financieros y darse cuenta de cómo se maneja todo acá, con transparencia, por encima de la mesa.
¿Millonarios tiene actualmente algún litigio?
Ni uno solo. Hay un saldo de la deuda por la compra de la marca, la ficha en Dimayor y los derechos deportivos de los jugadores, de la que debemos amortizar $1.800 millones anuales, pero lo estamos haciendo.
¿Y la relación con Estupefacientes y los anteriores dueños terminó?
Totalmente, todo eso es tema superado. Azul & Blanco no tiene peleas ni problemas con nadie.
¿Se critica la política salarial del club?
Nuestra idea es que los jugadores de Millonarios ganen bien, que se sientan cómodos acá. Pagamos todo sobre la mesa, con impuestos, retenciones y lo que exige la ley. La nivelación busca que no haya grandes diferencias entre los sueldos de unos y otros. Hasta ahora ha funcionado, porque eso hace que el grupo sea más homogéneo, más cohesionado. No quiere decir que toda la vida será así, que no se pueda replantear. Puede ser que alguna vez no lleguen diez refuerzos, sino tres.
¿Un promedio de $15 millones de salario no es muy alto?
Depende del rendimiento. Ahora puede parecer alto, pero si se logran éxitos deportivos parecerá bajo. Pagamos más que el resto de los equipos y cumplidamente.
Hablando de fútbol, ¿Richard Páez se quedará hasta e final del torneo?
No puedo anticiparme a lo que va a pasar, todos dependemos de los resultados. En su caso veo una gestión integral, con resultados evidentes en el año y medio que lleva en el club. Está claro que en este torneo el equipo no ha despegado, pero tenemos confianza en que lo haga pronto.
¿Está decepcionado con los refuerzos?
El rendimiento de los refuerzos y del resto del equipo, de los jugadores que ya teníamos, ha estado por debajo de lo esperado. Sin embargo, tengo confianza en que van a mejorar.
¿Cómo está el grupo?
Tiene un nivel de compromiso altísimo. Lógicamente hay ansiedad y presión, pero también mucha fe. La unión de todos en Millonarios es tremenda.
¿Le gusta como juega el equipo?
Me parece que tiene identidad, pero hay temas que debe corregir. Nos falta gol y defensivamente estamos dando ventajas, sobre todo por arriba.
¿Hay que replantear el proceso de contratación?
Hay que corregir cosas, pero es un proceso transparente, en el que participan muchas personas.
¿Habrá otra capitalización?
Se está pensando en eso, pero primero hay un proceso ante la Superintendencia. El objetivo no es pagar deudas, sino invertir en nuestra empresa, en una sede, en refuerzos, en tiendas propias.
¿Han pensado en buscar un gran socio o empresa capitalista?
No por ahora. Nuestro modelo pretende hacer viable esta empresa deportiva sobre la base de la democratización. Las coyunturas no nos pueden obligar a tomar decisiones desesperadas, seguimos confiando en el proyecto con el que comenzamos el año pasado.
¿Jugarán ante Real Madrid en España y ante el Atlético de Madrid en Bogotá?
Esos partidos están confirmados, estamos definiendo fechas.
Y en lo personal, ¿cómo se ha sentido?
Cuando asumí este reto sabía que vendrían momentos difíciles, pero no me imaginé que llegaran tan pronto. Sin embargo, tengo la tranquilidad de que acá todo se hace legalmente, con transparencia. Los resultados deportivos llegarán y pronto lograremos la excelencia que estamos buscando.