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Hace 12 años, en una entrevista con Mauricio Silva, Freddy Rincón escogió los dos goles más importantes de su carrera, sin tener en cuenta, por supuesto, el icónico tanto del empate a Alemania en el Mundial de 1990 y tampoco ninguno del doblete que hizo en el 5-0 contra Argentina, en el Monumental de Buenos Aires.
El primero que se le vino a la cabeza fue uno con América de Cali en 1992. La mechita buscaba su octava estrella en un partido contra Deportivo Cali, y esa noche “el Coloso de Buenaventura” se inventó un gol de taco que les dio a los diablos rojos el título frente a su clásico rival, dejando además subcampeón a Atlético Nacional. Freddy Rincón se convirtió en ídolo americano, aunque nunca fue hincha escarlata. De hecho, toda su vida confesó ser de hueso azucarero por su papá. “Siempre un resentimiento con el Cali porque nunca me reconocieron que yo, siendo de América, declaré en todas partes que era hincha del Cali. Pero jamás me llamaron, ni me reconocieron. Por eso enfrentarlo siempre fue especial”, le confesó a Silva en aquella charla.
El otro gol que guardaba con cariño en su memoria fue en pleno Mundial de Clubes de 2000, el primero de la historia, vistiendo la camiseta de Corinthians. Fue en el último compromiso de la fase de grupos, contra el Al-Nassr de Arabia Saudita, cuando el cuadro brasileño se estaba quedando por fuera de la final, por diferencia de goles, y un tanto de Rincón al minuto 81 le permitió al Timão eliminar a Real Madrid. El volante colombiano, que era además capitán, se volvería héroe en el equipo de São Paulo, a pesar de su pasado en Palmeiras y su futuro en Santos, dos de los rivales acérrimos del cuadro paulista.
Fueron precisamente esos dos equipos, América y Corinthians, los que más lloraron la muerte de su ídolo, referente de la selección de Colombia, cuando en un accidente de tránsito Freddy Eusebio Rincón falleció un 13 de abril de 2022 a los 55 años.
Como un guiño del destino, a pocos días de que se conmemore el aniversario del trágico accidente, el cuadro escarlata recibirá al Timão este martes (7:30 p.m., Disney +) en el Pascual Guerrero. La boletería para el duelo, válido por la segunda fecha de la Copa Sudamericana, se agotó a las horas de haber salido a la venta, aunque la tribuna sur sigue deshabilitada por los actos de violencia ocurridos en diciembre, y se espera que a las 7:30 de noche, hora marcada para el inicio del compromiso, el estadio esté a reventar.
América llega al partido tras haber derrotado de visita 3-1 al Racing de Montevideo y espera mantener su buena forma. Corinthians, en cambio, llega obligado a ganar, luego de perder 2-1 en casa en su debut contra Huracán de Argentina. El cuadro brasileño tendrá las bajas sensibles de sus dos principales figuras, Memphis Depay e Igor Coronado, lo que alienta la ilusión de la escuadra que lideran Juan Fernando Quintero y Duván Vergara.
Sin embargo, además de lo futbolístico, el encuentro será especial por el recuerdo de Freddy Rincón, un ídolo que despierta cariño en las dos hinchadas. En Colombia “la Espiga”, como lo nombraban los afcionados escarlatas, solo vistió de rojo. Luego de salir de Buenaventura se probó con América, pero fue Santa Fe el que le dio su primera oportunidad como profesional. Y después de varios años espectaculares con el león, de debutar gracias a la confianza de Jorge Luis Pinto, Rincón ahora sí fue visto con buenos ojos en el rojo del Valle del Cauca, la vitrina que necesitaba para llegar a la selección de Colombia para el Mundial del 90, cuando hizo historia. Con la mechita ganó las ligas del 90 y el 92, lo que le permitió dar el salto a Brasil.
Con Palmeiras, antes de ir a al Napoli en Italia y Real Madrid en España, se convirtió en el primer colombiano en anotar en el Brasileirao, a donde volvería para vestir otra vez la camiseta verdão y después la de Corinthians. En el Timão es recordado, principalmente, por ser el capitán que levantó el trofeo del primer Mundial de Clubes de la FIFA en la historia, una época que el mismo Rincón consideraba el mejor momento de su carrera.
“Tuve compañeros que se molestaban porque, incluso, los hinchas me comparaban con Sócrates. En una época, incluso, me apodaban ‘Pelé‘, pero menos mal eso pasó rápido, era demasiado grande ese nombre. De niño quería ser como mi hermano Rafael, pero cuando crecí y salí de Buenaventura solo me interesó ser como Freddy Rincón”, dijo “el Coloso” en aquella entrevista, pocos años antes de su repentina despedida.
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