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Después de los exitosos procesos con Juan Carlos Osorio y Reinaldo Rueda en el banquillo, entre mayo de 2012 y junio de 2017, Atlético Nacional no ha podido levantar cabeza.
Dos entrenadores extranjeros, el español Juan Manuel Lillo y el argentino Jorge Almirón, pasaron con más pena que gloria y a uno colombiano, Hernán Darío Herrera, los dirigentes no le dieron continuidad, a pesar de que ganó una Copa Águila.
El cuarto, el brasileño Paulo Autuori, está en el ojo del huracán por la discreta campaña del conjunto verdolaga, que cayó como local ante el Deportivo Cali, el domingo, y quedó prácticamente sin opciones de avanzar por el cuadrangular B a la final de la Liga Águila.
Aunque buena parte de la hinchada pidió a gritos la salida del estratega carioca, de 62 años de edad, los dirigentes evalúan la situación para tomar la mejor decisión. El cuadro verde enfrentará este jueves al Fluminense de Brasil, en Río de Janeiro, por la segunda fase de la Copa Sudamericana. El fin de semana visitará al Cali y el próximo miércoles recibirá al ‘Flu’, en el Atanasio Girardot.
La verdad es que este semestre Nacional ha tenido un rendimiento bastante discreto. Entre Liga y Copa Libertadores ha jugado 28 partidos, con un saldo de 10 victorias, 10 empates y ocho derrotas. Autuori llegó en noviembre y tuvo que armar el plantel con los jugadores que estaban en el club y algunos que Nacional tenía prestados en otros clubes. Una sanción por el caso Fernando Uribe con Cortuluá, le impidió fichar refuerzos hasta febrero pasado, cuando pudo contratar un par de futbolistas que en ese momento estaban libres.
Esa situación, sumada a múltiples lesiones, obligó a Autuori a jugársela por varios juveniles, entre quienes se destacaron Nicolás Hernández y Sebastián Gómez. Ellos, al lado del delantero argentino Hernán Barcos, fueron los más destacados en la fase Todos contra Todos, en la que el equipo logró la clasificación a los cuadrangulares apenas en la última jornada, aunque en la semifinal ya perdió dos juegos en casa, ante Tolima y Cali. En la Copa Libertadores el verde paisa quedó eliminado tras una serie ante Libertad de Paraguay. El consuelo fue pasar a la Copa Sudamericana.
“Las puertas del club están abiertas para quienes quieren entrar”, aseguró con ironía Autuori, en la rueda de prensa posterior al duelo ante el Cali. “Yo soy un tipo pragmático y me doy cuenta cuándo hay o no un buen ambiente para trabajar. Uno tiene la sensibilidad para saber cuándo debe ser terco o persistente. Para el bien del club vine a decir que he hablado con el presidente”, agregó.
Aunque su intervención fue prácticamente una despedida, en la que incluso dio gracias “a todos los que nos acompañaron a diario”, apenas este lunes se sabrá qué deciden los directivos, encabezados por el presidente Juan David Pérez.
Nacional arrancó su participación en el cuadrangular B con un empate 0-0 ante Júnior, en Barranquilla, pero luego perdió como local contra Tolima y Cali. Quedó con un punto, a cuatro unidades de pijaos y tiburones, cuando quedan tres partidos por disputar.
Antes de que comenzara la era gloriosa de Juan Carlos Osorio, Nacional tuvo casi un año de adaptación y su juego no ceducía a los aficionados. La dirigencia de entonces respaldo el proceso y después llegaron los títulos. Ese antecedente, sin embargo, no garantiza que con Autuori vaya a ocurrir lo mismo. Tampoco traer un nuevo entrenador es garantía de que lleguen de inmediato los triunfos.
En Medellín se especula que Juan Carlos Osorio, quien ha estado en las últimas semanas en la ciudad, es el principal candidato para suceder a Autuori, pero el risaraldense tiene una jugosa oferta para hacerse cargo del Atlético Mineiro de Brasil.