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Millonarios ha sido uno de los mejores equipos del Fútbol Profesional Colombiano durante los últimos dos años. Por desgracia para sus hinchas, ese momento deportivo no se ha visto reflejado en un título. Aunque fueron terceros en el Apertura 2021, segundos un semestre después y primeros en el campeonato anterior, los embajadores flaquearon en partidos determinantes y terminaron cada uno de esos torneos con las manos vacías.
Desde luego, los títulos no son la única manera de mostrar que un equipo ha sido bueno, pero sí son el medio que ratifica el buen andar de cualquier nómina deportiva. Ser uno de los mejores en tiempo efectivo de juego o de mayor toque no basta para una hinchada tan exigente como la de Millonarios.
El embajador, líder del torneo pese al bajón que atraviesa, ha mostrado más falencias que aciertos en los últimos partidos. De 12 puntos posibles en liga, conquistó 4. Eso, sumado a la derrota frente a Júnior en la ida de la final de la Copa Colombia, deja un saldo de apenas un triunfo en cinco salidas. Por supuesto, semejante andar enciende las alarmas en cualquier equipo, en especial en uno que aspira a hacerse con el título.
Los últimos dos partidos mostraron a un equipo que, pese a que no renuncia a su intención de jugar bonito, no ha sabido imponerse a juegos defensivos y férreos. El partido de ida de la Copa Colombia demostró que es posible que un equipo haga ver incómodo a Millonarios. Aunque el cotejo fue parejo por momentos, los barranquilleros lograron quitarles el balón y, cuando sus rivales lo tuvieron, no lo dejaron generar situaciones de peligro.
Luego de ese mal sabor de boca, el cuadro azul fue a Bogotá, pero otra vez como visitante. En el Metropolitano de Techo, Equidad también les plantó cara con un esquema hermético y sin tanto tiempo efectivo de juego. El que sí tuvo efectividad fue Pablo Sabbag, el barranquillero anotó de cabeza y de esta manera le propinó al equipo su tercera derrota en menos de dos semanas.
Contra los aseguradores, Millonarios tardó en mostrar una buena cara y Gamero tardó en modificar el esquema. Cerca del cierre del encuentro, con varios cambios en la nómina y con un gol de desventaja, fue que el equipo se mostró superior. Por desgracia, el portero Washington Ortega tuvo una noche excepcional y dejó a los azules con las ganas de sumar.
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En ese panorama de incertidumbre llega el clásico capitalino. Frente a Santa Fe, el cuadro azul puede extender su mala racha o ponerle fin. Este tipo de partidos suelen ser su propio contexto, pero al tratarse de equipos que ocupan la parte alta de la tabla, es lógico inferir que una victoria de los de Gamero le puede devolver la confianza al equipo en un momento de turbulencia.
Por un lado, el técnico samario vuelve a tener en sus filas a Álvaro Montero, Andrés Llinás y Juan Pablo Vargas, que regresaron de jugar amistosos con sus respectivas selecciones. Por el otro, el estratega no podrá contar con sus jóvenes talentos, Daniel Ruiz y Carlos Andrés Gómez, para enfrentar a su rival de patio. Ambos jugadores fueron convocados por Néstor Lorenzo para un microciclo con jugadores del fútbol local.
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