
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Hay puntos de la historia que, para bien o para mal, no terminan de ser contados porque su importancia trasciende los hechos, pues cada protagonista y cada una de las memorias que componen lo sucedido suman y suman aristas que vale la pena recordar para entender su magnitud.
La historia, por vieja o por nueva, es historia, y volver a las memorias en blanco y negro es tan válido como volver a las que son a color y en alta definición. Y en este caso, Mauricio Silva Guzmán y Felipe Valderrama quisieron reconstruir la época de El Dorado, de la que los hinchas de Millonarios se ufanan, pues gran parte de su reputación se debe a esa época.
Fue en un partido entre Millonarios y Medellín, en 2019, cuando Mauricio Silva y Yesid Vásquez, con quien va al estadio desde hace más de 25 años, se dieron cuenta de que se cumplían 70 años de la llegada de Alfredo Di Stéfano a Bogotá y nadie conmemoró la fecha. Por esa razón, como un homenaje a su papá y su tío, fue que decidió no solo hacer un documental que viene en camino, sino también el libro, que contó con la investigación de Felipe Valderrama. “Para mí fue muy importante reivindicar ese momento, primero por mi papá, él tiene 93 años, él los vio, los disfrutó, toda la vida me habló de ese momento especial. Él hace 25 años perdió el habla y la memoria. Yo nunca lo grabé. A mí me pareció que era importante hacerle el homenaje al viejo, lo mismo a mi tío, que también me hablaba mucho de eso, y a él sí lo alcancé a grabar. Lo primero era eso, un homenaje a ellos. Lo segundo, yo soy muy hincha de Millonarios y me pareció importante reivindicar el momento en el que jugaron el Messi, el Mbappé, el Di María de esos tiempos en el equipo, siendo Messi Pedernera, siendo Mbappé Di Stéfano y siendo Di María un Báez, un tremendísimo crack que fue olvidado un poco en la historia argentina, pero lo que dicen de él es increíble. Aquí en Bogotá, en Millonarios, jugaron unos magos muy tesos”.

¿Cómo fue el proceso de investigación del libro?
Fueron algo más de dos años de investigación. Felipe Valderrama, un gran investigador, me ayudó en este tema, y sin él yo no hubiese podido hacer este libro. Fue todo un camello porque hicimos un barrido de prensa con el día a día de Millonarios entre el 49 y el 53. Luego conseguimos fotos en los álbumes de los familiares. También buscamos fotos en los archivos del Banco de la República, de El Tiempo, de la prensa y de donde hubiera. Llegamos a publicar 258 fotos. Llegamos casi a 1.000, pero nos tocó hacer una curaduría dura.
Felipe Valderrama también contestó a algunas preguntas. Él, como investigador, respondió al proceso de recolección de archivo, a la historia del fichaje de Di Stéfano al Real Madrid y de la importancia de que los equipos en Colombia se preocupen por estudiar su pasado.
Sobre lo primero, Valderrama contó que: “El archivo principalmente fue de El Tiempo, revisando casi que los periódicos día por día desde 1948 hasta 1954. Esa fue la fuente principal. Encontramos más de 3.000 noticias relacionadas con Millonarios. Consultamos otros medios como Marca y Mundo Deportivo para los partidos contra Real Madrid. También otros periódicos como El Espectador y El Siglo de esa época. Las otras fueron historias que nos contaron los familiares. Contactamos a la hija de Alfredo Castillo; al hijo de Julio César Ramírez; al nieto de Julio Cozzi; al hijo de Ismael Soria”.
¿Cree que nos faltaría tener más presente en la historia de El Dorado a Carlos el “Cacho” Aldabe?
Carlos el Cacho Aldabe es importantísimo básicamente porque fue el responsable de traer a Adolfo Pedernera. O sea, él fue el que inició El Dorado en Colombia. Aldabe era un jugador de Platense que había pasado por Perú y llegó a Millonarios en calidad de técnico de las inferiores y de jugador en el puesto de defensa. Después, cuando logró traer a Pedernera, lo premiaron con la dirección técnica del equipo.
¿Cómo define usted el símbolo y el legado de Adolfo Pedernera y de Alfredo Di Stéfano en Millonarios y en el fútbol colombiano?
El símbolo y legado de Adolfo Pedernera en Millonarios es enorme. Pedernera es el responsable del Ballet Azul. Él fue el cerebro de la Máquina de River y llegó a Millonarios a los 30 años a poner todo su conocimiento y armó un equipo extraordinario. Y sí, fue el cerebro. Luego, el gran legado de Pedernera es que le enseñó a Colombia a jugar fútbol, tanto que además fue años después el técnico que llevó por primera vez a la selección a un mundial, en Chile 1962. Y Alfredo Di Stéfano es el jugador más importante que ha pisado el fútbol colombiano, pero de lejos. Di Stéfano siempre, desde que me conozco, está en la lista de los mejores jugadores del fútbol mundial. Él no estuvo en Millonarios dos meses, tres o cuatro. Estuvo casi cuatro años. Anotó 161 goles. Marcó para siempre al equipo, lo puso en el mapa y es el responsable del capítulo más lindo del equipo sin duda.

Hablemos de personajes que considere que vale la pena destacar de ese Millonarios más allá de Pedernera y Di Stéfano…
El Pipo Rossi fue el caudillo por naturaleza. Era un tipo gritón y peleón, pero también simpatiquísimo. Lo quisieron mucho todos los jugadores. Es uno de los más grandes de Argentina y Suramérica. Crack con todas las letras. Le decían ‘el gritón de América’. Un tipo de una enorme presencia en la cancha y objeto de pasiones encendidas en las hinchadas, lo detestaban los rivales. Pero igual salió muchas veces aplaudido de otras canchas. De hecho, una vez El Gráfico escribió una frase genial sobre él que dice “Ahora le dicen 5, antes a ese puesto le decían Pipo Rossi”. De alguna manera él se inventó ese puesto. Era un Casemiro de nuestros tiempos, de ese nivel o incluso más y no exagero. Venía de River, fue campeón en el 47 con Di Stéfano y Reyes en La Máquina, y luego se encontraron en el 51 aquí en Millonarios.
Antonio el ‘Maestrico’ Báez:
El Maestrico Báez es una leyenda del fútbol argentino por dos razones: primero, por la genialidad de su fútbol, y segundo porque fue un mago con la que la historia no fue justa. En los años 60 fue reconocido por su forma de jugar. El Gráfico le hace una famosa tapa que dice “Justicia para un olvidado”. Zurdo de la vieja escuela, del potrero argentino, un flaco con una gambeta atrevidísima, un culturo del engaño. El tipo adoraba el arco contrario, pero era también temperamental, infantil, peleón. Se hizo expulsar varias veces. Según decían mi papá y mi tío y todos los que consulté, un cañón absurdo en su empeine izquierdo. Incluso cuando llegó a Millonarios reemplazó a Pedernera en los tiros libres. Báez también es otro de los grandes genios del fútbol suramericano de los 40s y 50s. Encontré una bellísima frase en una crónica anónima de Mundo Deportivo que decía “Maestro solo hay uno y ese es Pedernera, por eso a Báez hay que ponerle Maestrico, porque es el que le sigue los pasos en estos asuntos del fútbol artístico”.
Alfredo Castillo:
Todo hincha de Millonarios debe ponerse de pie ante ‘La Muñeca’ Alfredo Castillo. Él fue, primero, el autor del primer gol de Millonarios en la historia de la Liga ante el Once Deportivo de Manizales el 15 de agosto de 1948; segundo, fue el primer goleador del campeonato colombiano, hizo 31 goles en ese año y tercero, que esto es realmente lo importante, vistió 11 años la camiseta azul, entre 1946 y 1957, convirtiéndose hasta el día de hoy en el máximo anotador de Millonarios en toda su historia, hizo 131 goles.
Julio Cozzi:
El otro que había que destacar por excluyente es Julio Cozzi, portero que tapó 12 años en Platense, que fue arquero de la selección de Argentina y consiguió el mote en ese país de “El portero del siglo”. Dicen, en lo que encontré, que también se inventó el puesto. Era muy técnico. Descolgaba los balones de una manera impresionante. Su postura corporal fue la que adoptaron después los arqueros. Bajar el balón con la rodilla adelante fue un invento de él.
Hay quienes critican que Millonarios se aprovechó de la huelga de jugadores en Argentina. ¿Qué decir de esa discusión?
Por supuesto que en Argentina se dio la huelga de jugadores y fue por eso que Millonarios y todos los equipos en Colombia aprovecharon para traerlos. Por eso fue una liga pirata, porque aquí no negociaron con los clubes en Argentina sino directamente con los jugadores y los contratos se hicieron con ellos. Por eso fue que al fútbol colombiano lo desafilió la FIFA. Así que ahí no hay discusión, hubo una liga pirata que hizo posible El Dorado.

¿Cómo llegaron a la historia del fichaje de Di Stéfano al Real Madrid?
La historia del fichaje de Di Stéfano al Real Madrid es muy particular y nosotros la pudimos armar desde los cuatro puntos de vista, con las cuatro fuentes: Barcelona, Madrid, Bogotá y Buenos Aires. Barcelona habló con River Plate y el Real Madrid hablaba con Millonarios. Así que buscamos el material de las cuatro esquinas y la prensa de esos tiempos y pudimos armar todo ese muñeco de lo que fue la transferencia más rocanrolesca en la historia de este deporte, y sin duda la más importante, porque la llegada de Di Stéfano al Real Madrid lo convirtió en lo que es y, segundo, el fútbol que practicó provocó una revolución en el fútbol mundial. Para resumir: estoy convencido de que Alfredo Di Stéfano es el inventor del fútbol total, que después despuntó con mucha más claridad en la Holanda de finales de los 60 y 70.
Aquí, Valderrama aseguró que: “Esta es una historia que se ha contado mucho de voz a voz, de los abuelos a los hijos, de sus hijos a sus hijos. Es una historia que es un mito. Nunca se había hecho un documento tan extenso. Se ha contado en partes de libros, en muchos está, pero contado ligeramente. Es una historia que todo el mundo conoce, pero nunca se había contado con detalle. Siempre estuvo el mito de que Millonarios fue el mejor equipo del mundo. Entonces, la premisa del libro era confirmar esa teoría. Eso fue lo que se propuso Mauricio y me invitó a investigar. En esos dos años y medio de investigación, recopilando información de Colombia y el exterior, y hablando con historiadores de Uruguay y Argentina, llegamos a la conclusión de que como en esa época no existían torneos internacionales, pero sabiendo la opinión de ellos y con los datos que recolectamos, pudimos demostrar que Millonarios sí fue el mejor equipo del mundo en esa época. Queríamos que hubiera algo que lo ratificara y no fuera solo una historia de voz a voz”.
Usted dice en el prólogo que la idea de este libro parte de ese día de 2019 cuando se cumplían 70 años de la llegada de Di Stéfano a Bogotá y nadie conmemoró la fecha. Además de hacer memoria con este libro, ¿cree que el hincha ha perdido el interés por la historia del club?
Yo no creo que el hincha haya perdido el interés por la historia del club. Prueba de ello es que este libro que acabo de publicar, que ni siquiera he lanzado, ya se agotó y ha tenido un boom que me tiene sobrecogido. Lo que puedo entender de esto es que nosotros los comunicadores, los periodistas, los historiadores, la academia y el mismo club no hemos hecho la tarea suficiente de contar qué ha pasado en Millonarios, quién es quién y cuál es cuál, que eso sucede mucho en Europa y en el sur del continente. Vamos por buen camino y creo que los hinchas eso lo agradecen.
¿Los clubes justamente no tendrían que reivindicar más su historia con museos y trabajos de memoria por medio de campañas en redes o estrategias de ese estilo?
Los clubes tienen que reivindicar mucho más su historia. Hacer museos más trabajados y trabajos de memoria. Apostarle a los documentales. Sentar a sus viejas glorias y que cuenten todo y hacer estrategias de ese estilo.
Por último, Felipe Valderrama también opinó sobre este tema y concluyó que: “Intercambiamos mucha información. Por ejemplo, lo hicimos con el historiador de Nacional de Uruguay. Entonces, a veces es triste ver cómo un equipo como ese tiene un departamento solo de historia. Cuando me contacté con él, me contó que la labor que están haciendo ahorita es que tienen tantos trofeos de amistosos y de partidos que jugaron que la tarea es descubrir a qué corresponde cada uno, porque hay unos que no están marcados. River, Boca, todos los equipos históricos del sur del continente y los europeos tienen dedicado un departamento de historia. Es muy importante esto. Y aquí en Colombia, como los equipos muchas veces cambian de dueños y de sedes, se van perdiendo muchas cosas por el camino y a pocos les interesa, o tienen otras urgencias. Equipos como Millonarios, Nacional, América, Santa Fe, o todos deberían tener un departamento así. Afortunadamente hay personas como Guillermo Ruiz que se han preocupado por esto. Es una labor pendiente aquí prestarle más atención a la historia”.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador