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Durante el segundo semestre jugar de local no fue el fuerte de Millonarios. Cedió puntos frente a Águilas de Rionegro, La Equidad, Júnior, Cali, Medellín, Chicó, Once Caldas y este sábado lo hizo frente al Deportes Tolima. El ímpetu, las ganas, el empuje, no le sirvieron al cuadro embajador que empató 1-1 y ve como Rionegro Águila se aleja con la octava posición en sus manos, tras la victoria frente a Alianza Petrolera.
A Millonarios solo le servía un resultado: la victoria. Esto por la presión que le habían puesto las victorias del Deportivo Cali e Independiente Santa Fe. Sin embargo, al frente tenía al último campeón y líder de la liga, el Deportes Tolima. No era un partido fácil y las cosas tampoco comenzaron de la mejor manera. Al minuto 12 el cuadro embajador perdió a su goleador, Ayron del Valle, por una molestia en la pierna izquierda.
Eso que se veía como una baja importante, le abrió la puerta a Juan Camilo Salazar, quien mostró su mejor cara con la camiseta azul. Por las piernas del número 33 se iniciaron las mejores jugadas de Millonarios, que fue el equipo que asustó primero: llegada por derecha, pase a Roberto Ovelar, quien no logró conectar bien el esférico. Después respondió el Tolima con un zurdazo de Yohandry Orozco, que tapó de forma fenomenal Wuilker Fariñez.
No había un equipo que controlara el balón, que manejara los tiempos. El balón iba y venía, se rotaba entre las piernas vestidas de azul y después pasaba a las de blanco. Hasta el minuto 25, que apareció Salazar. El 33 filtró un balón entre seis jugadores del Tolima, el pase fue quirúrgico para Roberto Ovelar, quien de primera definió ante la salida del arquero Álvaro Montero. Fue el 1-0 para los locales. Un gol que caía como un bálsamo.
Los locales empezaron a manejar con mayor tranquilidad el balón. Las cosas les salían bien, en la mitad del campo había logrado desconectar a hombres importantes del equipo de Ibagué como Rafael Robayo, Rafael Carrascal o Yohandry Orozco. No otorgaban mucho espacio. No obstante, solo basta un pestañeo para mandar por la borda minutos de concentración: al minuto 39 el esférico le cayó a Nilson Castrillón, quien dejó acostado a Mackalister Silva, y sacó un zurdazo potente, que dejó sin mucha reacción a Fariñez.
Un baldado de agua fría para la hinchada azul. Un empate impensado, que le dañaba el caminar a Millonarios. Pero los locales no bajaron los brazos. Siguieron creando opciones sobre la portería de Montero. Lo hicieron finalizando el primer tiempo por intermedio de Gabriel Hauche y de Silva. Después, en la parte complementaria el delantero argentino tuvo un cabezazo que se estrelló en el travesaño.
Los embajadores eran los dueños del esférico, mientras que el Deportes Tolima apostaba por comprimirse en la zona posterior. Le cedió el balón a los locales y la responsabilidad. Se desentendieron de la creación, siempre pasaron la línea del balón para hacer un muro defensivo compacto. A pesar de la insistencia de Millonarios, el tiempo no les alcanzó y todo terminó en empate, cediendo nuevamente unidades como local, lo que dejó inclinada la balanza para Águilas, que ganó en Rionegro.