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Luego del bochornoso incidente ocurrido en el pasado clásico capitalino, en el que Gerardo Bedoya le pegó un codazo a Jhonny Ramírez y al ver la tarjeta roja lo pateó mientras el jugador de Millonarios estaba en el piso, el Comité Disciplinarios de la Dimayor determinó este miércoles sancionar por 15 fechas al volante antioqueño.
El medio del deporte nacional y el país en general rechazaron el comportamiento del jugador, declarando que había sido inaceptable. Las redes sociales poco a poco se llenaron de mensajes en contra de Bedoya, quien el mismo lunes en rueda de prensa se excusó ante el país y declaró que ya se había comunicado con el agredido para pedirle perdón.
Sus palabras quizás sirvieron para que la Dimayor viera desde la distancia el arrepentimiento del jugador. Sin embargo, parece que la entidad no tuvo en cuenta las disculpas e impuso una sanción severa.
El paisa, de 36 años, fue sancionado con $1’227.850 de multa y 15 fechas de suspensión por conducta incorrecta consistente en vías de hecho (patada en la cara) sin estar en disputa el balón y conducta violenta contra adversario.
La Dimayor argumenta que para la imposición de la medida se tuvo en cuenta el principio de proporcionalidad previsto en el artículo 6º del Código Disciplinario, según el cual, la sanción impuesta deberá ser proporcional a la gravedad de la infracción cometida.
Asimismo, el informe dice que, según el Comité Disciplinario del torneo, “la conducta del señor Gerardo Albeiro Bedoya es un hecho altamente reprochable, que representa un mensaje negativo para la niñez y aquellos que practican este deporte”.
Adicionalmente, la Dimayor establece que esta fuerte sanción “es un correctivo ejemplarizante para el infractor y al mismo tiempo lleva implícito el mensaje de prevención social aplicado al entorno del fútbol y al deporte en general, en donde deben conjugarse las expresiones de juego limpio y lealtad competitiva”.
El informe deja claro que se puede aplicar el recurso de reposición o de apelación. Precisamente sobre este inciso, el presidente de Independiente Santa Fe, César Pastrana, le dijo a El Espectador: “No tenemos argumentos como para apelar la sanción. Aceptamos que lo hecho por Gerardo Bedoya es inaceptable. Eso sí, lo que vamos a hacer es intentar una reposición, donde el comité disciplinario pueda oír al jugador, ver su arrepentimiento y oír su explicación de cómo fueron los hechos, con el fin de que le rebajen un poco la sanción”.