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En la corta historia del fútbol femenino en Colombia hay un protagonista que ha demostrado compromiso y convicción por el desarrollo personal y deportivo de las mujeres que le apuestan al crecimiento del balompié nacional. Albeiro Erazo, técnico de Santa Fe, es ese personaje que logró la hazaña de ganar la Copa Libertadores con Huila en 2018 y que ahora busca repetir esa gesta, pero ahora con el conjunto cardenal.
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“Estamos contentos con todos, realmente quisimos armar un equipo para pelear el campeonato y ganarlo, a eso vinimos, con ese sueño, vamos paso a paso, consciente de que no es fácil, ya avanzamos cinco rivales que han sido durísimos y queda uno que tal vez será el más difícil, así que estoy contento porque sé que puedo contar con el trabajo de ellas”, dijo Erazo en una entrevista para Caracol Radio.
Llegar a este punto se sabe que no es fácil. No lo es porque el camino requiere, al menos en lo deportivo, destacarse en el campeonato nacional y luego vencer, como dijo él, a cinco rivales en la Copa Libertadores Femenina y así alcanzar la final. Pero en lo personal también ha costado, pues hace años varios problemas de salud casi que alejan definitivamente a Erazo del fútbol, incluso de la vida misma.
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Un paro cardíaco luego de jugar un partido de fútbol con sus amigos y un derrame cerebral en 2016 casi le arrebatan la vida. “Los médicos me decían que no iba a poder hablar y mucho menos caminar, que pasaría mucho tiempo y no quedaría bien, pero yo caminé en ocho días y puedo hablar aunque pausado y cuando tengo emociones fuertes me bloqueo. Pero yo digo que mi corazón debe estar muy bueno, porque si aguantó la final de la Liga en penales y la final de la Copa Libertadores en penales, entonces aguanta lo que sea”, le confesó Albeiro Erazo al diario La Nación.
Aguantó y la recompensa la ha obtenido a lo largo de estos años al ser quizá el técnico más importante que tiene el fútbol femenino en Colombia. Haber obtenido la Copa Libertadores en 2018 con Huila fue una hazaña impensada. Y aunque él y su plantel tuvieron que irse al año siguiente por la falta de apoyo de las directivas para mantener el equipo, él siguió creyendo en el legado que quiere dejar y pasó a Santa Fe, equipo con el que está desde ese entonces y con el que ha logrado protagonismo a nivel nacional e internacional.
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Aunque en 2019 la Liga Femenina la ganó América, en 2020, en plena pandemia, Santa Fe logró conseguir su segundo título de la mano de Erazo. En esa edición, el cuadro cardenal tuvo una efectividad del 82 % que se traduce en un total de 14 partidos disputados, de los cuales ganó 12, empató uno y perdió otro. En total anotaron 40 goles y recibieron 10.
“No es un secreto que los directivos han hecho un esfuerzo grande por mantener un grupo fuerte, consolidado. Ellos creyeron en nosotros y le dieron la confianza a un grupo de jugadoras que querían darle una alegría más a la hinchada cardenal. Mantuvieron los contratos en pandemia, trabajamos todo el año y al final el resultado de ese esfuerzo se vio reflejado en el título. El mensaje es claro: cuando se hacen procesos serios se van a dar los resultados”, reconoció Erazo el año pasado, pues por el contexto de la pandemia no era fácil mantener a flote la apuesta del fútbol femenino, y es que Santa Fe, junto a Cali y Nacional, fueron los únicos equipos que mantuvieron contratos con sus jugadoras en 2020.
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Este año Santa Fe volvió a llegar a la final de la Liga Femenina, pero la perdió con Deportivo Cali, equipo que cayó en la reciente edición de la Copa Libertadores en cuartos de final contra Nacional de Uruguay.
Pese a no haber alcanzado el tercer título, ya se volvió tradición ver a Santa Fe como favorito en la Liga Femenina. Erazo ha liderado un proyecto que le apuesta al crecimiento del plantel, a la continuidad de referentes como Fany Gauto -que ha sido casi que cómplice, pues la 10 paraguaya hizo parte del Huila campeón de Libertadores en 2018- y a la contratación de jugadoras que mejoren la competencia dentro del equipo y potencie al mismo en el torneo local.
Ahora Erazo está más cerca que nunca de repetir el título de Libertadores. El domingo enfrentará a Corinthians, uno de los equipos más fuertes del continente, y aunque reconoce la dificultad de enfrentar al equipo campeón del certamen en 2017 y 2019, sabe también que su equipo tiene sed de gloria y no le teme al palmarés, pues justamente acaba de eliminar a Ferroviaria, que defendía el título, y porque además el técnico opita ya sabe lo que es vencer a un equipo brasilero en una final, pues con Huila en 2018 obtuvo el campeonato frente a Santos.